Efectos del corte de suministro

Los Veintisiete celebran mañana una reunión extraordinaria sobre la crisis del gas ruso

Los ministros europeos de Energía se reunirán mañana de forma extraordinaria para estudiar las consecuencias del corte de suministro de Rusia y la manera de evitar que una crisis similar se repita en el futuro.

Los Veintisiete tienen previsto aprobar un texto de conclusiones en el que harán recomendaciones básicas de carácter político para afrontar la dependencia energética que la UE tiene del exterior, en especial de Rusia.

Fuentes de la presidencia checa señalaron que los ministros discutirán medidas para garantizar el suministro a largo plazo y la posibilidad de acelerar algunas medidas y proyectos que aseguren el suministro y minimicen el riesgo de que la actual crisis pueda repetirse de nuevo.

Según indicaron fuentes comunitarias a Efe, los titulares de Energía tomarán como referencia las propuestas que el Grupo de Coordinación del Gas formuló el pasado viernes tras estudiar los datos que facilitaron los países de la UE.

Si mañana por la tarde aún no se ha restaurado el suministro de gas ruso hacia Europa, lo primero que harán los ministros será exigir su reanudación inmediata.

Las medidas necesarias a corto plazo ya están siendo tomadas, por lo que el margen de acción es "muy limitado", reconocieron las fuentes comunitarias, aunque el Consejo de Ministros insistirá en impulsar al máximo la producción de gas para compensar la falta de flujo de los últimos días, indicaron fuentes diplomáticas.

Holanda se comprometió el viernes a incrementar su producción en un 10% durante un periodo de dos semanas y el Grupo de Coordinación del Gas estimó que, además, países como Reino Unido, Rumanía y Polonia podrían ofrecer un mayor flujo de gas en Europa.

A medio y largo plazo queda mucho por hacer, en especial, en lo que se refiere a las interconexiones y almacenamiento de gas en la UE.

Los países comunitarios deben mejorar las conexiones con otros socios y con el exterior, entre otras cosas, para que los mecanismos de solidaridad puedan hacerse efectivos. La reducida capacidad de almacenamiento de gas que tiene actualmente la Unión es otro de los puntos sobre los que hay que trabajar intensamente para lograr mayores inversiones que permitan la construcción de las instalaciones necesarias.

Creación de más terminales

Los Veintisiete son partidarios de apoyar la creación de más terminales de gas licuado -la de Grecia es la única con que existe ahora mismo en el sureste de Europa-, una técnica que facilita el transporte del combustible por barco desde lugares más lejanos (Oriente Medio o África).

Todos los esfuerzos se enmarcan dentro de la prioridad europea de fomentar la seguridad de suministro energético y pasan por el desarrollo de las numerosas medidas que la Comisión Europea propuso en su segunda revisión estratégica el pasado mes de noviembre.

Resulta fundamental que países que como España reciben gas de África desarrollen más conexiones con el resto de Europa para que sea posible aumentar el bombeo de gas desde este origen en casos como el de ahora en los que falla el principal suministrador (la UE compra a Rusia el 25% de todo el gas que consume).

Diversificación de proveedores y vías de transmisión

Asimismo, los ministros pueden hacer hincapié en la necesidad de aumentar la diversificación de países proveedores y vías de transmisión del suministro, así como ampliar la transparencia en torno a los contratos comerciales para el abastecimiento de energía es otra de las metas que se fija la UE.

El corte de suministro que ha afectado a once países de la UE, en especial a Bulgaria y Eslovaquia, se debe a una disputa entre las compañías estatales del gas de Rusia y Ucrania (Gazprom y Naftogaz) por el precio del combustible y las tarifas de tránsito para este año.

Antes de la reunión, el ministro checo de Industria y Comercio, Martin Riman, se reunirá con los titulares de algunos de los países más afectados, y durante el Consejo explicará el intenso fin de semana de negociaciones con Rusia y Ucrania sobre la puesta en marcha de un mecanismo de supervisión internacional.