EDITORIAL

El beneficio, único norte de la Bolsa

Las empresas que componen el índice selectivo de la Bolsa española registraron en 2008 un ligero avance de los beneficios, pese a tener que encajar un último trimestre francamente nefasto; pero para 2009 la expectativa es de caída, aunque sea limitada, según el consenso de los analistas. Por lo que se refiere a las 600 empresas que componen el índice amplio del Dow Jones Stoxx, calculan haber cerrado el año pasado con los resultados estancados, y ya con caídas notables, de no menos del 20%, para 2009. Este cambio de tendencia es coherente con el escenario de crisis económica aguda que afecta ya a todo el planeta. De hecho, a juzgar por la evolución conocida de las variables macroeconómicas en todo el mundo, pero especialmente las ligadas a demanda de consumo y oferta manufacturera, los resultados de 2008, de confirmarse, parecen milagrosos; pero las estimaciones para 2009 son harto voluntaristas.

La producción industrial ha caído en España un 15% en noviembre y acumula varios meses de descensos crecientes y desconocidamente abultados. En Alemania y Francia los datos conocidos del mismo mes hacen volver la vista hasta 1981 para encontrar un comportamiento tan pesimista en los dos grandes motores económicos de Europa. Pero las expectativas para 2009 no son mejores, a juzgar por los crecimientos esperados para la actividad tanto en Estados Unidos como Europa y España. El descenso del PIB no será en ninguna de las zonas inferior al 1,5%, lo que necesariamente lleva aparejados ajustes muy fuertes en la demanda de bienes y servicios, y debe tener reflejo directo en las cuentas de resultados de las compañías, cotizadas o no.

Lógicamente las cotizaciones de las compañías están muy castigadas en todo el globo, también en España. Cuando los números negros siguen siendo la pauta general, las caídas de los precios de las acciones en 2008 han sido, en media, de más del 40%, como anticipo precisamente de un ejercicio, 2009, francamente perverso para las empresas. Si han alcanzado ya unos precios en las tablas de cotización acordes con el desempeño de las compañías en este año, es un ejercicio de aproximación muy difícil de calibrar. Pero sí puede asegurarse que, dado que los mercados bursátiles siempre sobrerreaccionan, tanto cuando suben como cuando bajan, las valoraciones actuales podrían encontrarse en un punto atractivo para los inversores.

Si las compañías logran los beneficios que los analistas manejan, las empresas que componen el Ibex 35 están francamente baratas. Los descensos de sus resultados serán limitados, en torno al 6%, muy condicionados por la evolución esperada para los bancos, y siempre con un escenario de morosidad que comience a consumir resultados al final del ejercicio. Pero casi la mitad del índice, nada menos que trece compañías, tendrán avances en sus resultados, lo que se convierte en el mejor estímulo para los inversores que siempre miran como primer norte para hacer sus apuestas la evolución esperada de los beneficios.

Además, la primera compañía del índice, Telefónica, mantendrá avances en sus cuentas -es la teleco mejor situada de Europa-, y media docena de empresas no cíclicas y las de actividades reguladas tienen entre sus planes aumentar el beneficio por acción.