Distribución

Gottschalks negocia incorporar otro socio y aplaza su alianza con un fondo chino

Gottschalks, la cadena de grandes superficies californiana participada por El Corte Inglés, negocia la entrada en su capital de un nuevo socio tras no concluir en diciembre las negociaciones con el fondo estatal chino Everbright. La compañía estadounidense no desvela la identidad de su potencial comprador, que le permitiría solventar su situación financiera.

La filial de El Corte Inglés en Estados Unidos sigue sin despejar su futuro. Gottschalks, la cadena de grandes superficies participada en un 15,78% por el grupo español, ha dejado en punto muerto su alianza con el fondo estatal chino Everbright Development Overseas. Hace sólo unas semanas, el grupo californiano daba por hecho un acuerdo -cuyo proceso de due diligence concluía el pasado 15 de diciembre- que no sólo iba aportar liquidez a sus cuentas, sino que además le permitía ampliar su red de suministro en el gigante asiático.

Pero la compañía estadounidense parece haber encontrado una alternativa por si las discusiones con la firma del gigante asiático no llegan a puerto. 'Gottschalks permanece en negociaciones activas con Everbright, así como con otra parte, para estructurar una nueva y potencial transacción', aseguraba en un comunicado la cadena de distribución norteamericana. Sin embargo, la empresa de Fresno (California) prefiere no desvelar la identidad de su potencial nuevo socio.

Gottschalks sólo apunta que el final de la operación está a la espera del cierre de las negociaciones y de la aprobación de sus inversores en una junta de accionistas extraordinaria. Además, señala que la compañía aún debe recibir 'el consentimiento' del socio cuyo nombre no revela.

La entrada de Everbright en el capital Gottschalks, ahora en el aire, estaba constituida por una compleja operación financiera que conllevaba varias etapas. En principio, las intenciones del fondo estatal chino pasaban por hacerse con el 75% del accionariado, diluyendo así la participación de El Corte Inglés. Everbright se haría con el control de 40 millones de títulos a un precio de 1,80 dólares por acción y aportaría otros 15 millones de dólares (11,1 millones de euros) en forma de inyección de capital o de préstamo, según señalaba el fondo, con sede en las Islas Vírgenes. Además, Everbright se garantizaba dos emisiones de Warrants.

El desembarco en Gottschalks de la firma china se perfilaba así como la solución que salvara a la firma estadounidense de la difícil situación económica que atraviesa, agravada por los efectos de la crisis financiera y su impacto en el consumo estadounidense. No en vano, la cadena de grandes superficies cerró su último trimestre fiscal (concluido en noviembre) con unas pérdidas netas de 10,1 millones de dólares, frente a los números rojos de 4,1 millones que tuvo un año antes. Así, en lo que iba de ejercicio 2008, Gottschalks acumulaba pérdidas de 19,6 millones de dólares, dejando atrás los 12,3 millones que perdió en el conjunto del ejercicio 2007. Un año que cerró con ingresos de 628,5 millones de dólares (469 millones de euros).

Pero la situación de la empresa norteamericana es más compleja a tenor de su endeudamiento. Según la última memoria del grupo, el conjunto de su deuda superaba los 283,5 millones de dólares, aunque gran parte (123,8 millones) no tendrá que hacerse efectiva hasta después de 2012. El informe anual explicaba además que a lo largo de 2008, Gottschalks tuvo que responder a un endeudamiento por valor de 36,1 millones y a otros 48,13 millones a lo largo de 2009.

La compañía también ha visto diluirse su valor en Bolsa. El pasado 19 de diciembre (cuando comunicó que no había fructificado su alianza con Everbright) sus títulos se desplomaron un 64,4%. De hecho, el valor de sus acciones se ha diluido notablemente en Bolsa, ya que actualmente se sitúan en torno a los 0.220 centavos, cuando hace un año cada título costaba en el parqué 2,340 dólares.

Esta situación llevó hace un año a los accionistas de Gottschalks a plantearse la venta de la compañía. El Corte Inglés se convirtió en el principal socio en 1998 a través de una alianza con la que entonces era su filial en Estados Unidos, la cadena Harris.