Perspectivas económicas

Los empresarios españoles, entre los más pesimistas

El 80% de los empresarios y directivos españoles se muestran pesimistas ante las perspectivas de la economía española en 2009, según indica un estudio de la firma Grant Thornton.

Con un balance pesimista del 65%, España es el país con una visión de futuro más negativa del ámbito occidental, y el segundo del mundo, sólo superado por Japón, según los datos de la encuesta que esta auditoría realiza anualmente a más de 7.000 empresas privadas de 36 países que representan el 81% del PIB mundial.

Tan sólo el 15% de los empresarios españoles considera que la economía ofrece ligeros signos de mejora en el 2009. Por su parte, de entre el 80% de pesimistas, un 32% aseguró sentirse "muy pesimista" mientras que el 48% restante afirmó ser "algo pesimista".

Entre los motivos para el desánimo, el estudio destaca que casi la mitad de los que tienen una visión negativa achacan como principal culpable de esta situación a la caída en la demanda de los consumidores (45%), seguido en la distancia por la restricción del crédito a las empresas (29%) y la restricción del crédito al consumo (15%).

El socio director general de Audihispana Grant Thornton, José María Fernández Ulloa, que hizo balance de estos datos, instó a los empresarios a tomar medidas "rápidas y decididas para proteger sus negocios a corto plazo", al tiempo que recomendó "anteponer la liquidez a la rentabilidad, desarrollando un plan estratégico para el largo plazo".

Optimismo "emergente" frente al pesimismo "tradicional"

Del mismo modo, el Internacional Business Report 2009 refleja la diferencia en la concepción de futuro entre empresarios de las distintas regiones del mundo. Mientras que en la India, Brasil y China continental son mayoría los empresarios optimistas, en economías más tradicionales como Estados Unidos y Europa la actual situación de recesión económica se afronta con una visión mucho más negativa.

Según Fernández Ulloa, "aunque las empresas perciben que la recesión será dolorosa y prolongada, las economías emergentes son conscientes de que en su propio ámbito la crisis puede ofrecer muchas oportunidades de negocio".