Crisis económica

El gobierno alemán pospone su decisión sobre un segundo programa económico

El Gobierno alemán ha pospuesto la decisión final sobre un segundo paquete de reactivación económica para la próxima semana, después de que las negociaciones de los partidos que conforman la Gran Coalición comenzaran hoy marcadas por el desacuerdo.

"Se va a trabajar de forma muy intensa en la próxima semana para poder tomar una decisión a mediados de enero", afirmó el portavoz gubernamental, Ulrich Wilhelm.

Cristianodemócratas (CDU), socialcristianos (CSU) y socialdemócratas (SPD) difieren en gran parte de sus planes para aliviar la crisis económica en Alemania aunque todos coinciden en la necesidad de reforzar las inversiones, especialmente en materia de infraestructuras.

El proyecto de los dos partidos que forman la Unión que lidera la canciller, Angela Merkel, contempla un paquete por valor de 50.000 millones de euros que se repartiría entre 2009 y 2010, anunció hoy el líder del grupo parlamentario de la CDU, Volker Kauder.

El acuerdo entre la CDU y la CSU contempla rebajas fiscales, la reducción de las aportaciones a los seguros médicos e inversiones en infraestructuras públicas, que se llevarían la mayor parte del nuevo paquete de ayudas.

Con su propuesta conjunta, ambos partidos conservadores salvan las últimas diferencias sobre el futuro segundo programa económico, después de que el líder socialcristiano, Horst Seehofer, insistiera repetidamente en que su apoyo a un nuevo plan dependería básicamente de que incluyera una sustancial rebaja de impuestos.

Las negociaciones de la Gran Coalición se centrarán ahora, por tanto, en acercar las alejadas posturas de conservadores y socialdemócratas, que rechazan las rebajas fiscales y, por el contrario, quieren elevar la carga impositiva de las rentas más altas.

La cúpula directiva del Partido Socialdemócrata alemán (SPD) acordó ayer su propia propuesta para ese futuro paquete económico con un presupuesto de 40.000 millones de euros.

La propuesta del SPD incluye crear un "Fondo alemán" dotado de 10.000 millones de euros para invertir en guarderías, escuelas e instalaciones deportivas así como que el estado asuma parte de las aportaciones a la seguridad social de los trabajadores y se aumenten las ayudas a padres con hijos.

El plan también contempla incentivos destinados a incrementar la compra de automóviles con pagos de 2.500 euros a las personas que este año cambien su turismo -si tiene al menos diez años de antigüedad- por otro menos contaminante. Para el próximo año, las ayudas serían de 1.000 euros por vehículo.

"Esto no es ninguna mezcolanza de medidas individuales sino un concepto con el que queremos hacer a nuestro país más moderno y seguro incluso en la actual situación de excepción", señaló el ministro de Asuntos Exteriores y candidato socialdemócrata a la Cancillería, Frank-Walter Steinmeier.

El Gobierno de Merkel aprobó en noviembre un primer programa de reactivación económica de 35.000 millones de euros, que fue criticado por su tibieza dentro y fuera de Alemania.