Inflación

Caixa Catalunya prevé una inflación del 0,6% en 2009

El IPC se situó en el 1,5% al cierre de 2008 tras descender nueve décimas en diciembre, desde el 2,4% registrado en el mes precedente, según estimaciones del Servicio de Estudios de Caixa Catalunya, que prevé una inflación del 0,6% para el conjunto de 2009.

A la espera de que el Instituto Nacional de Estadística (INE) publique el dato definitivo, la entidad apunta también que la inflación experimentó una caída intermensual del 0,4% en el último mes del año.

Con todo, el IPC medio se situó en 2008 en el 4,1%, lo que supone 1,3 puntos porcentuales por encima del registro de 2007 y el nivel más alto desde 1995.

Respecto al año que comienza, la inflación continuará en la misma senda bajista, situándose en valores negativos en junio y julio, y a partir del verano repuntará hasta alcanzar una tasa interanual del 2% en diciembre de 2009.

Al descenso de la inflación contribuirá no sólo el efecto base "fuertemente negativo" en los productos energéticos, sino también la moderación en el componente subyacente, que en la segunda mitad del año se situará en el entorno del 2%. Para el conjunto del año, la inflación será del 0,6%, lo que supone 3,5 puntos porcentuales menos que el dato esperado para 2008.

Caída del petróleo y del consumo

Caixa Catalunya explica la tendencia a la baja de la inflación, iniciada ya en el mes de julio, cuando el indicador crecía al 5,3%, no sólo por la caída en el precio de las materias primas, sino también por la debilidad del consumo privado.

Así, la inflación subyacente (descartados los productos energéticos y los alimentos no elaborados) experimentó una caída de dos décimas en su tasa interanual en el pasado mes de diciembre, hasta el 2,5%, situándose en el nivel más bajo desde agosto de 2007.

Más en detalle, los productos energéticos registraron en diciembre una variación interanual negativa del 7,2% (-0,8% intermensual), debido al abaratamiento del petróleo, cuyo precio se redujo desde los 140 dólares por barril de Brent en julio hasta los 40 dólares en diciembre.

Por su parte, los componentes de alimentos continuaron mostrando una tendencia a la desaceleración de sus precios. El indicador de alimentos elaborados registró una tasa interanual del 3,1% y el de no elaborados del 2,4%, con lo que ambas tasas se redujeron a la mitad respecto a los niveles registrados en los meses de verano.