Turismo

Reconversión en la industria de los viajes

En 15 meses, hasta marzo, habrán cerrado 700 agencias de las 7.000 existentes. La crisis, internet y la menor capacidad de transporte desgastan este modelo.

En España existen 7.000 puntos de venta de viajes. El 60% de ellos pertenece a los grandes grupos turísticos como Globalia, Marsans o Barceló. Este negocio, que vivía principalmente de las comisiones que les pagaban las aerolíneas por la gestión de la venta de billetes, está atravesando uno de sus peores momentos. 'Se prevé que unas 700 cerrarán su actividad entre este año y el primer trimestre de 2009', dice el presidente de la Federación de Agencias de Viaje (Feaav), Rafael Gallego. De estos 700 cierres, 400 se darán en los grandes grupos turísticos españoles.

Hay muchas razones de este declive. 'La crisis económica y la merma de capacidad en los diferentes medios de transporte están afectando a la actividad', explican en el grupo Barceló. Las grandes aerolíneas han anunciado recortes en su capacidad, lo que hace disminuir la venta de viajes. La empresa mallorquina que cuenta con 320 puntos de venta (120 franquicias) está viendo que los márgenes son cada vez menores, pese a que sus ventas se hayan elevado.

De hecho, la empresa turística de la familia Barceló descartó ya hace tiempo nuevas inversiones en este segmento de intermediación y optó por crecer a través de franquicias. En algunos casos, sus propietarios se han visto ahora obligados a cerrar por falta de rentabilidad.

El balance negativo en las agencias lastra los resultados de los grandes grupos turísticos

La venta directa de billetes a través de internet por parte de las aerolíneas, es otra de las causas de la crisis en el sector. 'Muchos de los proveedores de viajes que hasta ahora recurrían al agente para vender sus billetes, se saltan al intermediario, a fin de lograr un recorte en costes', dicen en el grupo Barceló.

Falta de profesionales

Gallego considera, sin embargo, que el derrumbe del negocio de viajes no se produce por la aparición de internet sino por la falta de profesionalidad. 'Si bien en los años ochenta la actividad estaba impulsada por expertos del sector que aportaban fondo de comercio, a finales de los años 90, el modelo dio un giro de 180 grados. Se levantaron muchas agencias con el simple propósito de crecer en volumen para ingresar las máximas comisiones de las aerolíneas. Hoy, al quedar reducidos estos pagos fijos hasta casi su desaparición, estos puntos de venta dejan de ser rentables', añade.

Gallego piensa que 'asistimos a una reconversión del sector y que se ha adelantado unos diez años por la crisis que vivimos'. La industria de viajes disfrutaba hasta hace bien poco de crecimientos de dos dígitos. Sin embargo, las previsiones para este año son bien distintas. La patronal, que representa 2.000 puntos de venta, estima que los márgenes de los intermediarios se reducirán desde un 3% hasta un 12%.

Las elevadas tasas por combustible, que al final repercute en el consumidor, tampoco ayudan a elevar la demanda turística. 'A veces el precio del billete se duplica por estos recargos y no se han adaptado a las recientes caídas del precio del crudo.

En Globalia, su presidente, Juan José Hidalgo, asegura que 'el exceso de seguridad en los aeropuertos tampoco facilita las cosas'. El viajero pierde mucho tiempo en estos trámites y si puede elegir abandona la idea de tomar el avión.

El grupo de la familia Hidalgo, también reconoce que la crisis está tocando seriamente sus negocios de viajes. 'Hay una caída de entre el 15% y el 20% en el consumo de paquetes vacacionales y eso afecta directamente en las divisiones de Halcón y Travelplán', señala. En la actualidad, el grupo cuenta con 1.400 oficinas que venden productos de viajes. El presidente insiste en que no se han dado cierres de centros, sino sólo algún cese puntual en zonas periféricas.

La pasada semana Juan José Hidalgo, presidente de Globalia, dijo que ha acordado salidas pactadas para cerca de 500 trabajadores de esas divisiones de viajes en España y de negocios turísticos que tiene en República Dominicana. La mayoría de estas salidas han sido contratos no renovados, jubilaciones anticipadas o simplificación de algunos puestos directivos. El grupo ha intentado reducir la estructura 'sin conflicto', señala Hidalgo.

Ante el escenario de crisis, el grupo se ha visto obligado, además, a recortar los costes para afrontar las turbulencias. El grupo, formado por 25.000 empleados, prevé ahorrar 20 millones con un plan de contención de costes.

La red de viajes de Marsans tampoco vive un buen momento. Los resultados de esta división lastran la actividad global de la empresa. De hecho, su presidente, Gonzalo Pascual, ha hecho pública la intención de deshacerse de ciertos activos de la compañía siempre y cuando se paguen a un precio justo. El grupo se decanta por su división hotelera y su aerolínea Air Comet.

Fuera de España, los grandes grupos mayoristas de viajes también se resienten. TUI Travel, que trae a España a uno de cada tres turistas, recogía unas pérdidas de 266,6 millones de euros, debido a los números rojos que arrojó su fusionada First Choice (87 millones de euros) y su filial aérea TUIfly (112 millones de euros). Para el verano de 2009, este mayorista prevé reducir su capacidad un 16% en el mercado británico. Su rival Thomas Cook, también ha tenido una caída de sus ingresos netos del 11,6%, hasta los 73,9 millones. Recortará la capacidad de su oferta un 11%.