No se olvide...

Opciones que salvan vidas

En los últimos años la seguridad activa (la que sirve para evitar accidentes) ha mejorado muchísimo gracias al desarrollo de la electrónica. Primero fue el sistema antibloqueo de frenos (ABS) y después el control dinámico de estabilidad (ESP). La oferta actual es mucho más amplia. Destaca el sistema de prevención de cambio de carril involuntario, en el que una cámara detecta que el automóvil se está saliendo de las líneas continuas marcadas y hace vibrar el asiento para que el conductor responda. En otros modelos, como el Volkswagen Passat CC, el sistema incluso implica a la dirección y devuelve al coche al lugar correcto de forma autónoma.

También son recomendables los sistemas de aviso de obstáculo en el ángulo muerto. Cuando hay un vehículo en ese punto, una luz a la altura de retrovisor avisa al conductor de su presencia. Otro mecanismo son las pequeñas cámaras en el frontal, orientadas hacia los lados y conectadas a una pantalla en el interior, para ver en las intersecciones. Más avanzado, y casi de ciencia ficción es el radar de distancia, que permite regular la separación mínima con el vehículo precedente y que incluso puede frenar el vehículo automáticamente. Algunas marcas de lujo ofrecen sistemas de visión nocturna con infrarrojos.

Entre la seguridad activa y la pasiva (la que sirve para reducir los daños en los accidentes) está el sistema Pre-Safe (denominación de Mercedes-Benz), que prepara el coche y a sus ocupantes (tensa los cinturones, sube las ventanas, etc.) cuando detecta una colisión inminente.