El 'auto-proteccionismo'
China devalúa su moneda para salvar sus empleos en nuestras fábricas deslocalizadas (...). El Congreso de EE UU negocia (...) un acuerdo para volar en ayuda de su industria del automóvil próxima a la quiebra. Salvar Pekín, salvar Detroit, el mismo combate, el mismo peligro: el proteccionismo.
Los 15.000 millones de dólares para ayudar a dos de los Big Three, General Motors y Chrysler, no son más que una primera etapa en la ayuda que Barack Obama va tener que conceder para conservar una industria que aporta el 10% del PIB de EE UU.
Este nuevo giro ideológico de EE UU no irá sin contrapartidas: tutela pública, reducción de la masa salarial, inversiones en marcas propias. Como en Europa, el Estado federal se convierte en directivo para imponer el cambio de modelo económico al cual el sector del automóvil no ha sabido, no ha podido o no ha querido prepararse (...).
Nicolas Sarkozy ha prevenido que no dejará a la industria francesa en desventaja (...). Se puede pues esperar una respuesta de Europa y de Japón y esto es inquietante para el futuro del comercio mundial (...). Igual que al FMI le gustaría vigilar más estrechamente las prácticas financieras americanas, la OMC haría bien en meter la nariz en los asuntos de Detroit.