Lo costoso del 'derby'

Barça-Real Madrid: 400 euros en el estadio o gratis en el sofá

¿Cuánto cuesta ver el 'derby'? Esta pregunta se la hacen miles de futboleros que año tras año hacen cuentas para seguir a su equipo en el partido más importante del año. Sin embargo, las pocas localidades a la venta y el alto precio de las mismas hacen que la multitud se agolpe delante de las televisiones de bares y cafeterías.

Apenas quedan un par de días para el gran clásico del fútbol español y aún hay muchos que no saben donde disfrutarán del partido. Y es que ante la galopante crisis, hay muy pocos que se atrevan a acercarse a la ciudad condal. La entrada más barata para los no socios cuesta 73 euros y se puede conseguir en la web oficial del Fútbol Club Barcelona . Ante la baja disponibilidad de estos billetes, siempre quedará la opción de la reventa, en ningún caso menor de 200 euros.

El precio de la entrada no es lo único que frena el ímpetu de los aficionados, el desplazamiento a Barcelona desde la capital, varía desde los 25 euros de un largo viaje en autobús, los 50 de una aerolínea de bajo coste y los casi 100 del tren veloz . Tampoco habría que olvidar el desplazamiento al estadio, que oscila desde el 1,30 del billete sencillo de metro, hasta los 10 ó 15 euros que puede rondar un taxi.

Una vez en el recinto deportivo, un buen futbolero no puede estar de brazos cruzados, además de 22:00 a 24:00 el hambre es posible que aparezca. Bolsas de pipas, bocadillos de jamón con tomate o butifarra catalana delante del estadio, engordarían el ya maltrecho presupuesto de dos a siete euros. Y si ya se quiere el paquete completo, una buena bufanda que recuerde el partido serían 15 euros más.

En el mejor de los casos y obviando los gastos de la vuelta a casa, el amante de fútbol gastaría en este plan más de 150 euros. En la más cara de las opciones, el disfrute completo del 'derby' saldría por más de 400 euros. Ver el Barça-Madrid sí tiene precio.

Plan B: El ambiente del estadio se recrea en miles de bares.

Aunque seguramente las fuerzas estén más igualadas, el sábado a las diez de la noche, cientos de bares a lo largo de la geografía española se convertirán en pequeños 'Camp Nous'. Esta opción siempre conlleva alguna que otra ventaja; vivir la rivalidad pasando un buen rato con los amigos, y sobre todo poder beber una cerveza durante el partido, algo prohibidísimo en los recintos deportivos.

Sin embargo, visto por el lado económico, el plan presenta más inconvenientes que ventajas. Al final siempre se termina cenando en el susodicho establecimiento y si se da bien, celebrando la victoria de tu equipo, por lo que la velada puede subirse de precio. En cualquier caso, por mucho que se alargue la celebración, el coste siempre será menor que el de verlo en el estadio.

Plan anticrisis: En el sofá de casa.

Al tratarse de un partido que se emitirá en abierto, siempre queda la opción de enclaustrarse en el salón de casa para ver el fútbol. Si bien es la idea más económica, parece que carece de algo de emoción.