Previsiones de consumo

El consumo de cemento caerá un 20% en 2009 por la crisis constructora y financiera

El consumo de cemento caerá un 23,5% al cierre de este año, hasta los 43 millones de toneladas, debido a la crisis del sector de la construcción, agravada por la crisis financiera, por lo que las perspectivas de la patronal cementera apuntan a una reducción del 20% en 2009.

El presidente de Oficemen, Jean Martín Saint León, aseguró hoy en un almuerzo de prensa que este año se producirá la primera "caída importante" en el consumo cementero de la historia del sector, algo que rompe las previsiones más pesimistas, si bien el volumen de actividad vuelve a niveles del 2003.

Por ello, desde la patronal reclamaron a las Administraciones planes rápidos de infraestructuras con ayudas públicas para paliar la caída del sector y restablecer la confianza, ya que "no sabemos a dónde vamos y somos incapaces de hacer previsiones para 2009".

Explicaron que, para suplir el hueco dejado por la vivienda libre, el sector confía en un impulso de la obra pública y la vivienda protegida, porque la demanda de inmuebles en España continúa, aunque la cuestión está en "cómo se financiará en los próximos años".

El principal problema de las empresas cementeras es que, mientras han disminuido los ingresos por la bajada del consumo, han aumentado los gastos desde que el 1 de julio se eliminaron las tarifas eléctricas reguladas de alta tensión. Desde entonces, las compañías tienen que comprar la electricidad en el mercado diario (pool), por lo que piden contratos bilaterales con las eléctricas a largo plazo.

Según las estimaciones de la Asociación de Empresas con Gran Consumo de Energía (AEGE), el paso al mercado ha supuesto un incremento medio del 70% de la factura eléctrica de la gran industria. Desde la patronal se apostó por seguir invirtiendo en los combustibles alternativos para aumentar la competitividad y rebajar los costes, es decir, para buscar una salida a la "insoportable" tarifa eléctrica.

Por otro lado, el impulso de la eficiencia energética permitiría también a la patronal reducir sus emisiones de CO2 así como el problema al que se enfrenta en la compra de derechos.

Si no se encontrara una solución a este problema, el sector podría verse abocado a la deslocalización, que supondría la pérdida de 35.000 empleos en la Unión Europea, 5.500 sólo en España (el sector emplea en el país a 7.000 trabajadores).

No obstante, los directivos de Oficemen descartaron el cierre generalizado de las plantas de producción de cemento. "No podemos parar la producción en España", aunque sí admitieron que han dejado de funcionar determinados hornos durante algunos días.