Coyuntura

BBVA asegura que sin el rescate a la banca la recesión se hubiera agravado en 2009

El director del Servicio de Estudios del BBVA, Jose Luis Escrivá, aseguró hoy que si el Gobierno no hubiera creado los avales financieros o el fondo de compra de activos, la recesión económica hubiera sido más profunda en 2009. En concreto el PIB hubiera caído un punto más, que se sumaría a la previsión que ya contempla la entidad financiera y que apunta a una contracción del 1%.

Así lo puso de manifiesto Escrivá en unas jornadas organizadas por la Fundación Rafael del Pino y la Asociación de Periodistas de Información Económica, donde explicó que sin estas mdeidas el crédito podría haber caído más de 100.000 millones en 18 meses (desde junio 2008 hasta diciembre de 2009), el equivalente a un punto del PIB.

En cuanto a la evolución de la economía española, recordó las previsiones de la entidad financiera que apuntan a una contracción del PIB del 1% en 2009 y aventuró un ajuste "duro y largo" durante los próximos trimestres por tratarse de una economía "vulnerable" debido a su dependencia al ahorro externo.

En este sentido, consideró que los principales retos de la economía española son: profundizar en las actuaciones para inmunizar en la medida de lo posible el sistema financiero de la crisis internacional, reducir el déficit y el endeudamiento externo y poner las condiciones para el crecimiento sostenido a medio y largo plazo de la actividad y el empleo.

De cara al futuro, consideró que hay que apostar por medidas estructurales que acompañen a las que ya ha puesto en marcha el Ejecutivo, y consideró acertado el fondo de 8.000 millones para la inversión local. Asimismo, apostó por reducir las cotizaciones sociales y compensar el descenso con una subida de IVA y cambiar el modelo de negociación colectiva, entre otras cosas.

Política "no muy acertada" del BCE

Por otra parte y preguntado por la actuación del Banco Central Europeo (BCE) frente a la crisis, Escrivá reconoció que la institución está dando ahora toda la liquidez que se le pide desde el mes de noviembre, aunque tardó en facilitar esta medida. "Pecó de cicatero pero ahora no se puede decir eso", señaló Escrivá, quien, sin embargo, sí consideró que el BCE ha hecho una gestión de riesgos macroeconómicos "no muy acertada".

No obstante, reconoció el "positivo" efecto que tendrán las últimas bajadas de tipos de la institución, ya que permitirán aliviar las cargas financieras de las familias en un punto en la renta disponible de los hogares en 2009. "Que se gaste o no es otra cosa", advirtió, tras explicar que el impacto en PIB será "sensiblemente menor".

Asimismo, se refirió también al descenso del IPC, que alcanzará el entorno del 2% a final de año, que otorgará casi otro punto de renta disponible a las familias y supondrá un colchón para compensar, en parte, el impacto de la destrucción de empleo.

Según Escrivá, en la actual situación económica se retroalimentan cuatro elementos: la aversión al riesgo, la ausencia de financiación y las tensiones de liquidez, los problemas de solvencia en segmentos importantes del sistema financiero internacional y la recesión global. "Este círculo vicioso ha llevado a la situación de credit crunch en la que nos encontramos", indicó.