Despidos

La crisis se cobra 700 empleos de la industria farmacéutica en España

Los laboratorios farmacéuticos no son inmunes a la situación financiera mundial. La crisis económica ya se ha cobrado 40.000 empleos en este sector en el mundo y unos 700 en España, según datos de la patronal Farmaindustria.

Aunque los directivos de las farmacéuticas reconocen que su sector 'está menos expuesto a las crisis y a los ciclos económicos porque la gente se sigue poniendo enferma y quieren remedios', lo cierto es que tampoco ellos ni sus empresas están vacunados contra esta pandemia financiera mundial.

Según aseguró Humberto Arnés, director general de Farmaindustria, en un reciente encuentro con la prensa en Barcelona, 'la industria farmacéutica ya ha eliminado 40.000 empleos en todo el mundo a costa de la crisis, que ya ha llegado a la economía real. No podemos pensar que a España no le corresponderá su parte alícuota, su porcentaje en estos despidos'. De hecho, los datos apuntados por Arnés señalan que ya se han destruido 700 empleos en las farmacéuticas españolas.

En menos de una semana, dos ejemplos apuntalan estas cifras. El pasado 19 de noviembre, la farmacéutica anglosueca AstraZeneca anunció un nuevo recorte de 1.400 puestos de trabajo en su plantilla global, que afectará a 113 trabajadores en España por la venta de la planta gallega de O Porriño de la farmacéutica. No era la primera vez. AstraZeneca ya había anunciado en abril el recorte de 132 empleos en España dentro de una reestructuración internacional que afectaba a 3.000 trabajadores.

Y el segundo caso, al día siguiente. Después de anunciar varios recortes de personal en Francia, le toco al turno a la división española de la francesa Sanofi Aventis. El 20 de noviembre, la farmacéutica comunicó al comité de empresa la presentación de un expediente de regulación de empleo que afectará a 180 empleados de la red estatal de ventas. Y así hasta 700 empleos en distintas regulaciones, cierres de centros de I+D o reestructuraciones de plantilla.

'La crisis obliga a priorizar la I+D, el empleo y la competitividad', afirmaba Jesús Acebillo, nuevo presidente de Farmaindustria, en una entrevista reciente con un medio especializado. 'Sería ingenuo pensar que seguiremos trabajando igual en los próximos años. Tendremos un impacto y hemos de prepararnos para hacer fuertes nuestros puntos clave', asegura el director.

En la misma línea que el presidente, Arnés avanza que las ventajas competitivas del sector farmacéutico son 'el liderazgo en investigación, el dinamismo del comercio exterior y las exportaciones y el empleo altamente cualificado'. 'Vamos a fortalecernos para paliar los procesos de deslocalización. Tenemos margen de crecimiento', dijo.

Estas estrategias están recogidas en el Plan Sectorial que Farmaindustria negocia con Sanidad y quiere presentar 'en breve' a los ministerios de Industria, Trabajo e Innovación, según Arnés. El ministro Bernat Soria señalaba a finales de noviembre que esperaba 'que en las próximas semanas podamos presentar un plan sectorial de acuerdo con la industria farmacéutica, donde estamos hablando de empleo, competitividad, I+D y sobre el cual el entendimiento es extraordinario'.

La industria ha ofrecido, en cuanto a I+D, 'mejorar el crecimiento de la inversión en esta partida por encima del crecimiento de las ventas', afirmó Arnés. El objetivo es alcanzar tasas de inversión cercanas al 10% que dedican las rivales europeas. Pretenden incrementar la exportación (ya representan el 4% del comercio exterior total) y la presencia internacional de las empresas españolas de modo que España pueda servir 'de base a los laboratorios internacionales para saltar a otros países', enunció Arnés.

Este plan se incardinará, previsiblemente, dentro del gran Pacto por la Sanidad, la apuesta del ministro para esta legislatura y que pretende sentar las bases para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud.

De hecho, la incógnita ante este Plan Sectorial es conocer cómo el sistema de precios de los fármacos va a 'reconocer adecuadamente la innovación' a la vez que se garantiza la 'sostenibilidad del gasto farmacéutico'.