Unión Europea

Los ministros de Energía europeos ultiman el acuerdo final sobre renovables

Los países de la UE ultiman hoy el acuerdo final sobre energías renovables que espera cerrar a finales de esta semana la cumbre de jefes de Estado y Gobierno comunitarios, junto con el resto de las medidas de lucha contra el cambio climático.

Las reuniones a contrarreloj, como la de este fin de semana en Gdansk (norte de Polonia) entre el jefe del Estado francés y presidente de turno de la UE, Nicolas Sarkozy, y dirigentes de nueve Estados del Este de la Unión, están permitiendo acercar las posiciones.

La UE se comprometió en marzo de 2007 a reducir en 2020 un 20% las emisiones de dióxido de carbono (CO2), así como incrementar al 20% el aporte de las energías renovables y elevar en otro 20% el ahorro energético.

Los ministros europeos de Energía se concentran hoy en el capítulo de fuentes renovables, en el que queda por ver cómo se soluciona el recurso a los mecanismos de cooperación entre los distintos países. La propuesta inicial de la Comisión Europea en este sentido preveía que los países pudiesen importar electricidad producida a partir de fuentes renovables fuera de la UE y contabilizarla para sus objetivos nacionales.

Algunos países, como Italia, defienden que las condiciones para recurrir a esta opción sean revisadas en 2014 con la intención de intentar ampliarlas, un punto que es foco de problemas en las negociaciones con el Parlamento Europeo.

A falta de aprobación en el Pleno del Parlamento Europeo y del visto bueno de los países de la UE, lo que sí ha quedado zanjado es que el 10% de la energía utilizada en el transporte provenga de fuentes renovables en 2020 para todos los países comunitarios. Dentro de ese 10% no habrá finalmente una cuota mínima obligatoria para biocombustibles de segunda generación, hidrógeno o electricidad, aunque sí se prevé un sistema de bonificación para incentivar su utilización.

En relación a la eficiencia energética, el acuerdo final exigirá que el uso de biocombustibles suponga un recorte de emisiones de dióxido de carbono (CO2) del 35% cuando la normativa entre en vigor, del 45% en 2013 y del 50% en 2017 y a partir de 2017 del 60%, (frente al 45% desde el primer momento que había propuesto el PE).

Los avances que logren los ministros serán retomados por el Consejo Europeo del jueves y viernes, y la semana siguiente por el Pleno que votará las medidas de cambio climático en primera lectura del procedimiento de codecisión.