Bolsa de Nueva York

Wall Street cierra un nuevo viernes al alza pese a la batería de datos negativos

La Bolsa de Nueva York recuperó el tono y volvió a maquillar las pérdidas semanales con una sesión positiva el viernes. El pésimo dato de empleo que arroja un record negativo, y la mala situación de las empresas del motor, fueron los datos más destacados de una semana que acaba con un receso del 2,19%.

Wall Street se está acostumbrando a amortiguar las grandes caídas semanales con importantes repuntes en las jornadas de los viernes. El Dow Jones ganó un 3,09% en la última sesión y moderó las pérdidas, cosechadas en gran parte en la jornada del lunes que acabó un receso del 7,77%. En cuanto a los otros índices neoyorquinos, el Standard and Poors cayó un 2,25% en la semana y se situó en los 876 puntos. Por su parte, el selectivo tecnológico Nasdaq cedió un 1,71% en el global y cerró la semana en 1.509 puntos.

Después del rally de acción de gracias que ayudo a Wall Street a recuperar el pulso tras mes y medio de caída libre, la Bolsa de Nueva York se reajustó y retrocedió posiciones. La economía norteamericana sigue dando evidentes muestras de su mal estado y eso ha influido en el comportamiento del mercado. Los indicadores sigues cayendo y marcado mínimos históricos, mientras que las empresas se suceden anunciando recortes de plantilla y amagos de quiebra técnica.

En este último caso se encuentran las grandes empresas del automóvil, que ven como pasa el tiempo y el Gobierno sigue escéptico ante una nueva línea de crédito. General Motors filtró durante la semana la posibilidad de no llegar al próximo mes, si el Congreso no autoriza el paquete de rescate. No se encuentra mejor Chrysler, que ya se ha adelantado a la posibilidad de una suspensión de pagos y ha contratado a una empresa especialista en la materia. General Motor fue la segunda empresa más castigada de cuantas operan en el Dow Jones y perdió un 23,28%

El otro gran protagonista de la semana fue el empleo, las empresas continúan anunciando nuevos recortes de personal y esto se ha dejado notar en la tasa de desempleo en EE UU. 533.000 personas más se quedaron sin empleo y la tasa se situó en 6,7%, se trata de la mayor caída mensual de los últimos 34 años y el empleo atraviesa su peor momento desde 1993. En esta líneas, durante la jornada del jueves, las empresas químicas Merck y Du Pont y la de telecomunicaciones AT&T anunciaron despidos que influyeron negativamente en los inversores.

Según algunos analistas, los recortes de plantilla solo acaban de comenzar y EE UU se encuentra inmerso en una espiral de despidos, de la cual no se puede vislumbrar el final

La mejor empresa de la semana fue McDonalds que avanzó un 6,3% en la semana. JP Morgan Chase fue el único banco que acabó con ganancias al apuntarse un 6,16% y parece el menos dañado por la crisis de las hipotecas basura. General Electric fue la tercera mejor y ganó un 5,82%.

En el plano negativo, la peor fue Alcoa que cedió un 25% de su valor, mientras que 3M perdió un 10,79%. Boeing sigue a la baja y las dudas sobre su nuevo 787 'Dreamliner' cada vez son mayores, retrocedió un 8,02% en la semana.

El mercado de materias primas no estuvo ajeno a estos recortes y también se depreció. Los futuros del petróleo Texas de referencia en EE UU, cayeron un 6,5% en la jornada del viernes y su precio se hundió en los 41 dólares por barril, su nivel más bajo desde diciembre de 2004.