EE UU

Bush admite que la guerra de Irak está siendo "larga y costosa"

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, admite que la guerra en Irak ha sido más larga y más costosa de lo esperado, en un discurso que pronunciará hoy y cuyo texto ya ha difundido la Casa Blanca.

En el discurso que pronunciará en el Centro Saban para estudios sobre Oriente Medio del Instituto Brookings, Bush defiende no obstante la decisión de ir a la guerra al afirmar que aunque la creencia de que Sadam Husein contaba con armas de destrucción masiva resultó errónea, no se podía tolerar a "un enemigo jurado que actuaba de modo beligerante y que apoyaba el terrorismo".

En su discurso, que pronunciará a las 17.00 horas (22.00 GMT), el presidente saliente da una visión de su política en Oriente Medio durante sus ocho de años de mandato, y que caracteriza como preocupada por defender la democracia y la libertad.

Así, el gobernante, que dejará el cargo el próximo 20 de enero, afirma que ve progresos en las negociaciones para llegar a un acuerdo entre israelíes y palestinos, y sostiene que Estados Unidos "no tolerará que Irán desarrolle un arma atómica".

"No todas las decisiones que hemos tomado han sido populares, pero la popularidad nunca fue nuestro objetivo", mantiene el presidente, que reconoce también que sus esfuerzos "no siempre han salido según lo planeado y en algunas áreas nos hemos quedado cortos con respecto a lo que esperábamos". Así, admite que "la lucha en Irak ha sido más larga y más costosa de lo que esperábamos".

También cita la "resistencia de regímenes apoltronados a abrir sus sistemas políticos" y los "contratiempos" en el proceso de paz entre israelíes y palestinos como la enfermedad del primer ministro israelí Ariel Sharón, la victoria de Hamás en las elecciones palestinas o la toma del control de Gaza por ese grupo radical.

Según Bush, "nuestro objetivo fue ayudar a una región atribulada a dar los primeros pasos, difíciles, en el largo viaje hacia la libertad, la prosperidad y la esperanza".

El presidente enumera también lo que considera los logros de su política en su mandato, entre los que cita la renuncia de Libia a continuar su programa de armamento de destrucción masiva, la presión internacional contra las actividades atómicas iraníes o el fracaso de la red Al Qaeda en controlar países.