Terrorismo

Altuna y Uría ya había sufrido ataques de ETA en 2007

Alejandro Uría Mendizabal, de 70 años de edad y propietario de la empresa Altuna y Uría, se ha convertido hoy en la primera víctima de los ataques de ETA al proyecto para llevar el tren de alta velocidad al País Vasco, conocido como la 'Y vasca', después de años de sabotajes y amenazas por parte de la banda terrorista.

La propia empresa de la que se ha convertido en la cuarta víctima mortal de ETA de este año fue objeto de un ataque, cuando en marzo del pasado año, varios camiones-hormigonera de la constructora sufrieron daños y pintadas en contra del proyecto del TAV en la localidad guipuzcoana de Azpeitia, localidad en la que tuvo lugar el atentado de hoy.

Los camiones habían sido estacionados por la noche en el recinto que la empresa tiene en el barrio Madalena de Azpeitia y el día después aparecieron, al menos seis de ellos, con "daños y alguna pintada" en contra de la construcción del Tren de Alta Velocidad. La empresa guipuzcoana, una de las adjudicatarias de las obras del Tren de Alta Velocidad, interpuso una denuncia por estos hechos ante la Ertzaintza.

Amenazas a las empresas

Meses después, en agosto de este año, ETA reivindicó en un comunicado enviado a Gara estas tres acciones violentas y amenazó directamente a las empresas adjudicatarias de las obras del TAV, a las que considera sometidas a "intereses ajenos a Euskal Herria" y acusa de "enterrar en cemento" el proyecto independentista.

En el comunicado ETA justificaba sus ataques porque esta infraestructura, aseguraba, supone "el ejemplo más claro de la política del PNV y sus acólitos". Acusaba a los empresarios de pretender "enterrar en cemento" el proyecto independentista para garantizar beneficios "al PNV y sus acólitos".

El texto destacaba expresamente la condición de adjudicatarias del TAV de las empresas atacadas -Amenabar, Fonorte y Acciona- que trabajan para unos "intereses ajenos a Euskal Herria", en la que únicamente dejarán una "cicatriz de cemento".

Meses antes, en una entrevista concendida a GARA y publicada el 5 de enero, la organización terrorista denunciaba que, con el proyecto de la denominada Y vasca, el PNV hubiera "hecho su apuesta desde una perspectiva de política y estabilidad del Estado español" y diseñado "sus estrategias en esa dirección, junto con los poderes de España y un PSOE que está en el Gobierno".

"El proyecto del Tren de Alta Velocidad es una buena muestra de ello, así como el respaldo ofrecido por el PNV a los presupuestos de España", afirmaba. "Una vez más, están apostando a dejar que el conflicto se pudra, sin querer escuchar las sensatas críticas dirigidas por los ciudadanos. Incluso se han atrevido a decir que se trata de un proyecto ecologista, necesario o imprescindible, meras tonterías si no se tratara de un proyecto que hipoteca el futuro de nuestro pueblo", apostillaba.

Para los terroristas, "si se hiciera una reflexión y un debate democrático en torno a las necesidades de Euskal Herria para estructurarse como pueblo y responder a sus necesidades de desarrollo, se vería claramente que el TAV no es necesario".