Finanzas

La asamblea de Kutxa tumba la creación de una gran caja vasca

La creación de la tercera caja española por beneficios y patrimonio neto no superó su último escollo. La asamblea extraordinaria de BBK sí que dio luz verde a su fusión con Kutxa, pero los compromisarios de la entidad guipuzcoana la rechazaron.

La asamblea de Kutxa tumba la creación de una gran caja vasca
La asamblea de Kutxa tumba la creación de una gran caja vasca

La Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Euskadi, cuyo nombre comercial iba a ser Kutxa, no será una realidad. La asamblea de BBK sí que la respaldó (68 votos a favor y 26 en contra), pero el varapalo llegó de la reunión de los compromisarios de la entidad guipuzcoana. A última hora de la noche, se hacía realidad en San Sebastián que la fusión no salía (63 por el sí, 33 contrarios y cuatro abstenciones, y necesitaba 66 a favor).

Un auténtico varapalo para los presidentes de BBK (Xabier de Irala) y de Kutxa (Xabier Iturbe), que en los últimos meses se habían esforzado por trasladar una imagen de consenso entre ambas entidades, para vencer las reticencias políticas y locales entre vizcaínos y guipuzcoanos. La crisis que azota al sector financiero y las incertidumbres que planean sobre su futuro por separado habían sido el eje central de sus argumentos.

Irala e Iturbe, junto con los partidos favorables a la fusión (PNV, EA y a última hora EB-IU), así como el sindicato CCOO, mayoritario en ambas cajas, se aplicaron con esmero en el apoyo al proceso de creación de una gran entidad de ahorro en el País Vasco.

Irala, el máximo responsable de BBK y que estaba designado a ocupar la presidencia de la bautizada como Caja de Euskadi, señaló ayer, durante su intervención en la asamblea vizcaína que la nueva entidad se convertiría en 'una fuerza de primer orden' para el desarrollo de Euskadi.

Unas palabras que luego se quedaron en nada. El proceso ha tenido, como en anteriores intentos, una fuerte contestación política.

El PP se opuso desde el primer momento, y los socialistas, también críticos, reclamaron el voto secreto en la votación en Kutxa, que luego resultó trascendental.

Iturbe habló de 'decepción' e Irala declaró que 'no ha sido posible'. Caja Vital, presidida por Gregorio Rojo, había optado haces meses por quedarse fuera.

Un nuevo plan puede llegar tras las autonómicas de marzo

En la frustrada fusión de BBK y Kutxa, aprobada por sus respectivos consejos de administración el pasado 30 de octubre, se ha demostrado que los pactos entre bambalinas, los que te permiten atar todos los cabos antes de llegar a las respectivas asambleas, se presentan fundamentales en unas entidades donde los intereses políticos y sindicales suelen pasar por encima de los puramente empresariales y de futuro. Ahora se abre un nuevo periodo, en el que será clave el nuevo gobierno que salga de las elecciones autonómicas del próximo marzo.