Bolsa de Nueva York

Las previsiones de la Fed hunden a Wall Street en niveles de 2003

La Bolsa de Nueva York volvió a vivir una nueva jornada de grandes pérdidas y entra en caída libre. Los graves problemas que atraviesan las grandes empresas del automóvil y las pesimistas previsiones de Reserva Federal, espantaron a los inversores que cada día confían menos en la solidez de las empresas. El Standard and Poors 500 cayó un 6,12% y marcó su nivel mínimo de los últimos cinco años y medio.

Wall Strett perforó hoy todos los soportes habidos y por haber, a diferencia de hace una semana, las barreras no funcionaron y los inversores decidieron vender de forma definitiva. El selectivo Dow Jones cayó un 5,07% y perdió el soporte de los 8.000 puntos, algo que no ocurría desde marzo de 2003. El Standard and Poors 500 cerró la sesión en 806 puntos y cedió un 6,12%. Por su parte, el selectivo tecnológico Nasdaq donde operan numerosas empresas de Internet fue el más castigado y cayó un 6,53%, cerrando la sesión en 1.386 puntos.

Desde hace unas semanas, la Bolsa de Nueva York sube mucho más que baja, la alta volatilidad y la inestabilidad cada día está más latente y esto se hace notar en la brusquedad con la que se me mueve el mercado. Durante la jornada de hoy, los problemas de las grandes empresas se acrecentaron; la cotización de las entidades financieras no levanta cabeza y los gigantes automovilísticos siguen sin encontrar solución a la falta de liquidez.

Hoy era el día marcado en el calendario de las empresas del sector motos. Debían convencer a la Cámara de Representantes de que necesitan una segunda línea de crédito de 25.000 millones de dólares. La negativa avanzada ayer por Bernanke y Paulson a esta nueva ayuda, hace pensar que los tres grandes de Detroit no recibirán nuevas inyecciones económicas y tendrán que empezar a vender activos. Sin ir más lejos, Opel, la filial alemana de GM ya es pretendida por un grupo de inversores alemanes, pese a que la empresa matriz ha negado todo tipo de venta.

Hoy, la cotización de los títulos de General Motors retrocedió otro 10,02% y ya se sitúan en los precios que tenían hace 66 años. Las otras constructoras de automóviles dañadas no tuvieron mejor suerte en la jornada, Ford perdió un 25% de su valor en Bolsa, mientras que Chrysler restó un 11,06%.

A media tarde, la Reserva Federal publicó sus actas que anuncian un prolongamiento de la recesión hasta avanzado 2009. Según analistas, estas noticias hicieron mella en la poca confianza que les quedaba a los consumidores y se desataron las órdenes de venta. Un hecho, que unido a la bajada de un 1% del IPC estadounidense en octubre, avivó los temores sobre la banca y el sector financiero. Los tres grandes bancos de EE UU fueron los valores más castigados del Dow Jones. Citigroup continúa sin freno y perdió un 23,44% y se muestra como uno de los valores más dañados por la crisis crediticia. Bank of America cayó un 14,02% y JPMorgan Chase se dejó un 11,42%.

Entre los valores que sobreviven a la crisis, Hewlett-Packard fue la que menos perdió y cedió un 1,67%, Coca Cola restó un 2,81% y McDonalds retrocedió un 1,89%.

Por su parte, el mercado de futuros del petróleo Texas siguió la tendencia del mercado y rebajo su cotización en un 2,56%. El barril de crudo continua bajando y se sitúa en los 53 dólares, el nivel más bajo de los últimos 22 meses.

Mañana los inversores norteamericanos deberán estar atentos a nuevos datos macroeconómicos, se publicarán las peticiones de subsidio por desempleo y el índice de la Fed de Filadelfia. Según los economistas, ambos datos deben reflejar tendencias negativas.