Deuda pública

La zona euro no logra ponerse de acuerdo para emitir deuda conjunta

La zona euro, según algunos expertos, está desaprovechando la posibilidad de financiarse a través de deuda pública emitida de manera conjunta por los 15 países que comparten la divisa. Bruselas reconoce que ha estudiado esa posibilidad, pero no cuenta con el imprescindible apoyo de Berlín.

Fuentes de la Comisión Europea reconocieron ayer que, con motivo del décimo aniversario de la zona Euro, cuyas celebraciones arrancaron el pasado mes de mayo, la emisión de eurobonos se estudió como una de las mejoras que se podrían introducir en la Unión Monetaria Europea (UME). 'La idea circuló durante el invierno y la primavera pasada, pero al final se abandonó', explican esas fuentes.

El plan ha cobrado de nuevo actualidad con la crisis de liquidez y crédito que azota a los mercados. Pero las dificultades para llevarlo a cabo, según las fuentes consultadas, no parecen haberse disipado.

De entrada, se mantiene la resistencia política de Alemania, la principal economía de la zona Euro y el país que emite la deuda más deseada de Europa. 'Berlín teme, como siempre, que si se hace algo en común, acabe pagando más que nadie', señaló ayer a CincoDías Daniel Gros, investigador del Center for European Policy Studies (CEPS).

Pero la propia Comisión también aprecia objeciones desde el punto de vista técnico. 'Si la emisión se hace para financiar proyectos concretos, como infraestructuras, estaríamos inundando el mercado con unos títulos de calidad altísima', apunta un técnico comunitario. Y la abundancia de un producto tan atractivo, añade la misma fuente, dificultaría que los países con una deuda de calidad más baja colocasen sus emisiones en el mercado.

Esa complicación revestiría un carácter especialmente grave en una coyuntura como la actual, en la que se ha disparado la diferencia de precio entre los bonos alemanes (valor refugio en Europa) y la renta fija de varios países de la zona Euro, con España entre ellos.

Algunos de esos países, con Irlanda a la cabeza, ya han tenido que ofrecer una altísima rentabilidad para poder colocar su deuda. Otros, han cancelado emisiones, sobre todo a largo plazo, por falta de demanda.

Pero Bruselas considera que, incluso en esos casos, la emisión de deuda comunitaria para sustituir la nacional no resolvería el problema 'porque a unos países les saldría más barata, pero a otros se les encarecería'. Un experto financiero de la UE también considera inconveniente mezclar países con riesgos muy diferentes.

Gros, en cambio, cree que la ausencia de eurobonos está privando a Europa de un inestimable recurso de financiación, sobre todo, en la coyuntura actual. 'En estos momentos, los inversores quieren deuda pública y estarían dispuestos a exponerse a una emisión en euros que no les exigiera analizar la calidad de la deuda de un país determinado', señaló Gros. Aun así, este investigador no espera que la iniciativa se ponga en marcha a corto plazo.

Más 'escéptico' aún se muestra Jean Pisani-Ferry, director del instituto de estudios Bruegel. 'El eurobono habría que anclarlo con algún respaldo y la UE no tiene ni Gobierno ni contribuyentes propios', indicó ayer Pisani-Ferry a este diario.

Sobre posibilidad de que varios países emitan de manera conjunta deuda pública, Pisani-Ferry advierte que 'haría falta muchísimo trabajo institucional previo para poder ofrecer al mercado una garantía suficiente sobre quién respalda realmente la emisión'.

El 'bund' alemán, el favorito de los inversores

La mejor calificación financiera de la deuda soberana no es de gran ayuda cuando los inversores perciben que la economía de un país está amenazada por una elevada deuda inmobiliaria y por un galopante aumento del desempleo, como ocurre con España e Irlanda. Ambos países tienen una calificación de máxima solvencia (AAA) pero Alemania también y, si se trata de elegir entre un bono español o irlandés o un alemán, el mercado no tiene dudas.

El diferencial entre el bono español y el bund alemán -es decir, la prima de riesgo con que se penaliza al bono español a diez años- alcanzó la semana pasada el nivel más alto desde 1997, máximos por tanto desde la entrada del euro. En la sesión de ayer ese diferencial histórico -de 73 puntos básicos- se había rebajado a 56 puntos básicos. Sin embargo, el diferencial del bono alemán con el español era ayer más elevado que respecto al bono francés, el holandés, el británico o el holandés.

El rendimiento del bono alemán a diez años -que se mueve a la inversa de su precio- era ayer del 3,634%, inferior incluso al del bono estadounidense del mismo plazo, en el 3,876%. En cambio el rendimiento del bono español subió ayer otro 0,40%, hasta el 4,198%.

Las rentabilidades de estos activos descienden a medida que aumenta el interés del mercado por activos de máxima calidad, lo que aumenta su precio. Y en la búsqueda de activos seguros, el bono alemán es favorito entre los inversores, también en el día en que Alemania confirmó la recesión de su economía, con un descenso en el PIB del tercer trimestre del 0,5%. Alemania prevé emitir 238.000 millones de euros de deuda en 2009 dentro del plan de rescate bancario.