Ditlev Engel

'Vestas va a crear 1.000 nuevos empleos en España'

El primer fabricante mundial de turbinas eólicas mantiene sus planes de duplicar su capacidad de producción en España, creando 1.000 puestos de trabajo en el proceso. La empresa estima un crecimiento del 25% para el año que viene, alcanzando unos ingresos de 7.200 millones

'Vestas va a crear 1.000 nuevos empleos en España'
'Vestas va a crear 1.000 nuevos empleos en España'

Ditlev Engel preside y gestiona el primera fabricante de turbinas eólicas del mundo, la danesa Vestas. Mientras las empresas se enfrentan a un escenario de crisis financiera global, Vestas afirma que 'mantiene sus previsiones de crecimiento y de producción'. España es uno de los principales mercados de la compañía, el tercero en importancia en 2007.

¿Ha perdido peso España en el conjunto de la actividad y los resultados de la compañía?

No, su peso específico depende de cada trimestre pero Europa aún es nuestro mercado principal. Alemania, España e Italia son países muy importantes para nuestro desarrollo. De hecho, la actividad y el número de pedidos en España han sido muy positivos en el último año. El Gobierno y la población española han sido pioneros en el sector de las renovables y no vemos señales de que esto vaya a cambiar, más bien, al contrario.

'España será de los tres países del mundo donde más invertiremos'

Tampoco en la actividad de la empresa ha disminuido su relevancia. Sólo el hecho de que hayamos nombrado al español Juan Araluce presidente de Vestas Mediterranean y que hace dos semanas hayamos inaugurado una nueva fábrica en Daimiel (Ciudad Real), la cuarta en este país, ya significan mucho en el conjunto de la actividad de Vestas.

Lo que pasa es que el peso de Estados Unidos y de China, los mayores consumidores de energía del mundo, está creciendo cada vez más y por eso, su impacto en las cuentas es cada vez mayor. Pero España es junto a estos dos países, el territorio donde más vamos a invertir en los próximos años.

Según las previsiones de la empresa, comunicadas la semana pasada entre los resultados del tercer trimestre, Vestas invertirá 1.000 millones de euros en las fábricas de España, EE UU y China y en dos centros de I+D en Dinamarca y Reino Unido. En 2008, han invertido 146 millones en la ampliación sus instalaciones en España. ¿Qué esfuerzo económico dedicarán a las fábricas españolas y cuál será el incremento de capacidad?

No es nuestra costumbre dar orientaciones ni previsiones de crecimiento o inversión país por país. Una vez dicho esto, mantenemos nuestra intención de duplicar la capacidad de producción en España para 2010, en las plantas de Castilla y León y Galicia. Supondrá pasar de unos 1.500 empleados en 2008 a unos 2.500 trabajadores al término de las ampliaciones, en dos años.

Entre 2005 y 2009, la inversión en crecimiento orgánico de la empresa habrá sido de 2.500 millones de euros.

El beneficio neto de la empresa para los últimos nueve meses ha sido de 195 millones de euros, un 46% más que en el mismo periodo del año anterior. ¿Cómo valoran este crecimiento? ¿Cómo prevén el cierre del año?

Lo mejor que podemos decir de nuestros resultados del tercer trimestre es que estamos cumpliendo los planes trazados en noviembre de 2007. Estamos ya orientados para enfrentar con éxito un cuarto trimestre fuerte.

Por precisar las cifras, la compañía prevé cerrar el año con unos ingresos de 5.700 millones de euros, a nivel global. En el año siguiente, las ventas ascenderán a 7.200 millones de euros previsiblemente. Supone un incremento interanual del 25%.

Es muy emocionante para nosotros que esta industria no sólo produzca energía limpia sino también puestos de trabajo y beneficios.

Efectivamente, son unos resultados económicos muy positivos para el entorno de crisis económica global. ¿Por qué cree que su empresa y el sector de las energías renovables no sufren del mismo modo esta difícil situación?

Hay que mirar el rol que desempeña cada industria en este contexto y sus retos. Hace tres meses, los precios del barril del petróleo estaban en 140 dólares y la gente aún no hablaba tanto de crisis. El escenario ahora ha cambiado pero nuestros retos, no.

¿En qué sentido?

En el futuro, los precios del petróleo y el gas volverán a subir y la población crecerá en 2.000 millones de personas en 20 años. Seguiremos tratando de exprimir las mismas fuentes energéticas que ahora mientras que el consumo de energía de los países emergentes crecerá exponencialmente. Las emisiones de gases contaminantes seguirán siendo un problema serio.

Creo que nuestra industria puede aportar soluciones a todas estas situaciones difíciles. No sólo desde el punto de vista energético y medioambiental sino también económico. Nuestra industria está creando muchos empleos, como hemos demostrado en España, y mucho tejido industrial. Por eso estamos satisfechos de que el nuevo presidente electo de EE UU, Barack Obama, haya anunciado que quiere crear más de 5.000 puestos de trabajo verdes. Supone comprometerse con la agenda medio ambiental, la dependencia energética y también el empleo.

Los expertos del sector señalan, sin embargo, que los precios de los aerogeneradores van a caer en el próximo año porque los pequeños promotores de parques eólicos van a retrasar sus planes por falta de crédito ante la crisis. En ese caso, en lugar de haber escasez de turbinas eólicas, podría haber exceso de producción. ¿Cómo valora esta situación?

Nuestros clientes tienen un objetivo a 20 años vista, no a corto plazo. De este modo, nosotros les estamos ofreciendo unas máquinas con un rendimiento alto comprobado para el periodo de vida del parque eólico, lo que supone un seguro. Invertimos muchos esfuerzos en controlar y contrastar el rendimiento de nuestras turbinas. Tenemos un centro de control en el que monitorizamos el funcionamiento de hasta 10.000 turbinas, con lo que los clientes pueden saber cómo se comporta cada una de las máquinas.

Nuestros aerogeneradores son casi una política de seguro a la hora de presentar un proyecto eólico en un banco, no es una cuestión de precio.

Pero ¿cree que los fabricantes eólicos podrían iniciar en los próximos años una guerra de precios por las máquinas? ¿Cree que hay condiciones en el sector para que ocurra?

No lo sé, nosotros no estaremos ahí. Tendría que preguntárselo a mis colegas en la industria.

Lo más grande no es lo mejor

El presidente de Vestas descarta que el futuro de la energía eólica sea el diseño de aerogeneradores de mayor tamaño. 'Unas máquinas más grandes no significa que sean necesariamente mejores', afirma.

En las turbinas eólicas, incrementar la potencia instalada por máquina también supone un crecimiento de tamaño, que para Ditlev Engel, puede llegar a ser inmanejable. 'Ya pesan 250 toneladas y cualquiera que haya conducido detrás de un camión con una pala sabe lo difícil que es el transporte', explica.

Para Engel, la solución para el cliente es encontrar un mix de turbinas que le convenga a su ubicación, 'para que el cálculo financiero entre producción y coste sea el adecuado a la rentabilidad'.

En cuanto a la industria, el futuro de la investigación y el desarrollo supone conjugar el reto de incrementar en potencia las turbinas eólicas sin aumentar sus dimensiones y su peso. 'Las cuestiones de logística tienen que estar muy presentes en los nuevos diseños', afirma.