Servicios

La filial de paquetería de Correos entra en beneficios tras diez años de pérdidas

Una década ha tardado Correos en hacer rentable su filial de envíos exprés de paquetería, Chronoexprés. La firma adquirida en su día al operador de correos francés cerrará 2008 con un beneficio antes de impuestos de un millón de euros, frente a los 69 millones de pérdidas que presentaba hace apenas cuatro años.

Chronoexprés es, por fin, un negocio rentable. La filial de envíos urgentes de paquetería del Grupo Correos cerrará el ejercicio de 2008 con un saldo positivo antes de impuestos de 1,1 millones de euros, después de una atribulada trayectoria de cerca de una década marcada constantemente por los números rojos.

En el camino, eso sí, se han quedado las aspiraciones del operador postal público de convertir a Chronoexprés en un competidor firme de los grandes del mercado nacional de paquetería como Seur o MRW; y los sueños de grandeza de reproducir en España el exitoso modelo alemán de Deutsche Post, en el mercado postal; y DHL, en el de paquetería.

También por el camino se han quedado los cerca de 180 millones de euros que el Grupo Correos ha tenido que poner encima de la mesa para equilibrar los números rojos que año tras año su filial de paquetería ha presentado, desde que alcanzara un acuerdo en 1999 como el correo francés, La Poste, para entrar en su capital.

Casi diez años después, el sentir de los gestores del operador postal público es el que traslada el director general de Chronoexprés, Eduardo Herrera. 'Ya no va a ser necesario que Correos mantenga a su filial'.

Momento estratégico

Logrado el equilibrio, el reto del equipo de Eduardo Herrera es reconvertir lo que hasta ahora ha sido la historia de un fiasco en una aventura de éxito.

Cuando Correos adquirió en 1999 el 50% de Chronopost (su antigua denominación) al operador público francés -después incrementó su participación hasta el 100% en 2003- su intención era situar a la firma entre las tres más grandes del país con una cuota de mercado del 15%. La realidad, sin embargo, la sitúa como el décimo operador, con una cuota del 3,5%, que va aumentando muy poco a poco.

Durante los últimos años, la gestión de Chronoexprés se ha volcado más en reducir la sangría de pérdidas que en ganar mercado en el ámbito de envíos entre empresas, pero la fuerte competencia y la tendencia a la concentración del sector obliga a ser ambiciosos. Desde el operador público se admite que, a tres años de la liberalización postal, este momento es estratégico. 'La cosa está clara. O se apuesta por ser grandes y se emprende una política de inversiones y compras en el sector para ganar tamaño; o nos tendremos que conformar con ser un operador marginal'.

El negocio del futuro

Correos ya sabe, por un informe interno, que reforzar el área de paquetería será esencial para mantener su liderazgo en el mercado liberalizado. El operador ha decidido reforzar su oferta de envíos entre particulares, que gestiona al margen de Chronoexprés.