No se olvide...

Atención al límite de velocidad

La cuestión de los límites de velocidad es quizá la que más polémica genera en el ámbito de la seguridad vial. Lo que es indiscutible es que a mayor velocidad es necesario mayor espacio para frenar, y las consecuencias de una colisión se agravan progresivamente.

Los límites que rigen actualmente en España se establecieron en 1974, en el marco de una crisis energética. En términos generales la Ley establece una velocidad máxima de 120 kilómetros por hora en autopista y autovía, de 100 en carreteras con un arcén lateral de 1,5 metros o más, de 90 en el resto de carreteras y de 50 en ciudad.

Dentro de la UE los límites son similares a los españoles. Sólo en Alemania hay tramos de autopista donde éstos no existen. Sea por la presión del lobby automovilístico o no, lo cierto es que esta normativa no se traduce en un mayor número de accidentes. En el ámbito internacional se tiende a una persecución cada vez mayor de los excesos mediante la instalación de radares. Desde el pasado 1 de enero el gobierno catalán ha restringido la velocidad a 80 kilómetros por hora en la periferia de Barcelona para reducir la contaminación, una medida de eficacia cuestionable desde el punto de vista técnico. Un estudio sobre velocidades en zonas urbanas, realizado por el RACE en 2007, señalaba que un 56% de los 877.000 vehículos registrados circulaba por encima de la velocidad permitida.