Previsión

Proteger el plan de pensiones de los vaivenes del mercado

Un crac como el de este otoño puede llevarse buena parte de la jubilación; las gestoras aconsejan planes de previsión asegurados para quien roce los 65 años.

La crisis financiera no deja títere con cabeza, y los planes de pensiones están en primera fila entre los productos de ahorro más damnificados. Los planes del sistema individual acumulan una pérdida media en lo que va de año del 8%, anecdótica en comparación con el 40% que se deja el Ibex pero sangrante para quienes están a punto de jubilarse. Los planes que invierten en Bolsa son sin duda los más afectados, con una pérdida media en el año del 36,3%, según datos de VDOS Stochastics, pero la crisis también se ha llevado por delante la rentabilidad de productos indiscutiblemente conservadores, como los planes de renta fija a corto y los garantizados, sin olvidar los números rojos de los planes que se mueven a medio camino entre la rentabilidad y el riesgo: las pérdidas en el año de los planes de renta fija mixta y de renta variable mixta son del 9% y del 21,9%, respectivamente.

¿Cómo enmendar entonces el daño en el patrimonio acumulado durante años? ¿Cómo recuperar a tiempo lo perdido, antes de que llegue la jubilación? En primer lugar, y según explican en Caja Madrid Pensiones, 'el partícipe debe saber que no tiene por qué cobrar el plan en este momento, y que puede esperar a hacerlo una vez recuperadas las pérdidas'.

La reforma fiscal que entró en vigor en enero de 2007 introdujo la novedad de que el partícipe puede seguir realizando aportaciones una vez cumplidos los 65 años y recuperarlas por sí mismo. Con el anterior régimen fiscal, el capital correspondiente a las aportaciones realizadas cumplidos los 65 años sólo podía ser rescatado en caso de fallecimiento. Es decir, por los herederos y no por el titular. Además, era obligatorio comunicar a la gestora, dentro de los seis meses posteriores al momento de la jubilación, cuándo se iba a rescatar el plan y de qué modo, si en forma de capital o de renta.

Según recuerda Luis María Sáez de Jáuregui, responsable de Vida, Pensiones y Servicios Financieros de Axa, un partícipe que se jubile puede continuar con su plan de pensiones, haga nuevas aportaciones o no, sin que exista un imperativo que le obligue a cobrar su dinero. 'Si no necesita el dinero y en función de las minusvalías acumuladas y del plazo que se fije para la recuperación, puede continuar con su plan de pensiones en espera de los ciclos alcistas, que los habrá', añade Sáez de Jáuregui.

Este experto insiste además en que, aun en el caso de que el partícipe no realice aportaciones adicionales una vez cumplidos los 65 años, ninguna gestora puede de ninguna manera elevar el cobro de comisiones. Esperar a que lleguen a los mercados tiempos mejores es por tanto la alternativa para quienes cumplen los 65 este año. Para aquellos que acaban de entrar en la década de los sesenta se presentan al menos un par de opciones. 'Para quien tenga 60 años y tenga este año pérdidas en un plan de renta fija mixta, no vale la pena cambiar a otro plan. Todavía le quedan cuatro o cinco años, ampliables, para recuperar lo perdido', señala Francisco Anel Martín-Granizo, director general de Caja España Vida. La otra opción son los planes de pensiones más radicalmente conservadores, los monetarios y los de renta fija a corto plazo, únicos refugios de rentabilidad en la actualidad aunque con ganancias muy limitadas, como el 1,3% cosechado en lo que va de año por la renta fija a corto plazo.

Las pérdidas en renta fija mixta, que rondan el 9% en el año, 'son recuperables en dos o tres años', en opinión de Manuel Álvarez, director de particulares de vida y pensiones de Caser, que recuerda además que 'muy poca gente alcanza la edad de jubilación con posiciones de riesgo en su plan'.

La alternativa de los asegurados

Al igual que sucede con los fondos de inversión, los planes de pensiones pueden hacer traspasos de un plan a otro sin coste fiscal, aunque 'si se cambia de un plan mixto a un garantizado o de renta fija, difícilmente se va a recuperar la pérdida a medio plazo', insiste Martín-Granizo. Si apenas quedan uno o dos años para la jubilación, muchas gestoras sugieren la contratación de un plan de previsión asegurado, los denominados PPA, que disfrutan del mismo tratamiento fiscal que los planes de pensiones -con deducciones en la base imponible por las aportaciones-, aunque con la diferencia de que ofrecen una rentabilidad fija, garantizada.

La rentabilidad de los PPA ronda el 3,25% TAE y puede llegar al 5%, en función del patrimonio del plan y de las aportaciones, según explica Ángel Rodríguez-Carreño, consejero delegado de la consultora âptima Previsión. Caja España cuenta con un PPA al 3% TAE; Axa ofrece un PPA con rentabilidad de hasta el 3,5% TAE y Aviva uno con el 6% garantizado a dos años.

Se trata de rentabilidades anuales con escaso interés para partícipes jóvenes y un amplio horizonte de inversión pero socorridas para quien quiera poner a resguardo sus ahorros la víspera de su jubilación. Además, es posible el traspaso del capital desde un plan de pensiones a un PPA sin coste fiscal, lo que podría elevar la contratación de estos productos en la campaña de este año.

Vistas las opciones para un partícipe ya entrado en años, la recomendación para los partícipes de menos edad pasan por tomar posiciones en Bolsa. 'Infinidad de análisis basados en series temporales demuestran que la inversión en renta variable en periodos largos, de más de cinco años, ha sido más rentable que otro tipo de activos con menor riesgo', defiende Ignacio Izquierdo, director de bancaseguros de Aviva en España. 'Es recomendable ir rebajando posiciones en Bolsa diez años antes de la jubilación y adoptar una cartera completamente conservadora a falta de cinco años para cumplir los 65', añade.

Sin embargo, el mantra tan repetido por los gestores de la infalibilidad de la Bolsa a largo plazo no siempre funciona. El plan de pensiones de renta variable más antiguo de España, el Zurich Star, con 18 años de vida, arroja una rentabilidad media anual del 2,85%. Según datos de Inverco, la rentabilidad de los planes de pensiones de Bolsa es del 8,44% anual en los últimos quince años, cae al 1,36% anual en los últimos diez y se desploma al 26,4% en el último año. En este plazo, sólo hay un plan de Bolsa en positivo, el Caser Nuevas Oportunidades, que gana el 12% a septiembre.

En Axa reconocen que la gestión de su cartera en este año ha sido conservadora, 'con clara infraponderación de la inversión en Bolsa respecto a los niveles de referencia indicados según los diferentes perfiles de riesgo'.

Y en Caja Madrid insisten en la diversificación, 'en que los clientes no tengan todo su ahorro en un solo plan sino en varios, con distintas políticas de inversión'.

Planes de empleo

Las gestoras afirman que, ahora más que nunca, el partícipe de un plan de pensiones necesita un 'traje a medida', de acuerdo a su perfil de riesgo y circunstancias personales. En cambio, en los planes de empleo se gestiona el ahorro del conjunto de la plantilla, sin distinciones entre el perfil de riesgo de los más jóvenes y los más próximos a la jubilación. En un único plan se gestionan por tanto todas las aportaciones, aunque la ley permite la apertura de subplanes, una opción aún en desuso por las gestoras. Su pérdida en el último año, del 7,26% de media a septiembre, es mayor a la media de los planes del sistema individual, del 6,13%.

El fondo de pensiones de los empleados de Telefónica, el mayor de España por volumen de patrimonio, ha perdido el 15,4% en el último año, lo que supone que un empleado que suscribió el plan en 1992, el año de su creación, sufre una pérdida de 13.200 euros desde septiembre del pasado año. Así, la rentabilidad anual ha descendido del 8% TAE de septiembre de 2007 al 6,42% TAE de un año después.

Claves. Fiscalidad y comisiones

¿Cuándo se puede rescatar un plan de pensiones?

No es posible hasta que el partícipe cumple los 65 años, la edad de jubilación, aunque existen excepciones por las que se puede rescatar el plan antes de ese momento. Tales supuestos son la incapacidad laboral total y permanente para cualquier tipo de trabajo, el fallecimiento del partícipe, la enfermedad grave o el desempleo de larga duración, entendido como un periodo continuado de al menos doce meses.

¿Qué ventajas fiscales tiene la contratación de un plan de pensiones?

Los planes de pensiones disfrutan de un ventajoso tratamiento fiscal, que los convierte en el producto más atractivo para el ahorro a largo plazo de cara a la jubilación. Las aportaciones se reducen directamente en la parte general de la base imponible de la declaración de la renta, por la menor de las siguientes cantidades: 10.000 euros ó el 30% de la suma de los rendimientos netos del trabajo. Para mayores de 50 años, estos límites serán de 12.500 euros ó del 50%. Ambos límites se aplican a la suma de las aportaciones a planes individuales y de empleo.

¿Cómo tributan los rendimientos conseguidos en un plan de pensiones?

La prestación se considera rendimiento del trabajo y tributa por tanto al tipo marginal del partícipe. Si el plan se rescata en forma de capital ­que ya no disfruta de la reducción del 40%­ en lugar de como renta, podría darse el caso de que se eleve el tipo marginal del contribuyente. Las ganancias en planes de pensiones no disfrutan por tanto del gravamen único del 18% para el conjunto de plusvalías del ahorro.

¿Existe un límite para hacer aportaciones a planes de pensiones?

Hasta los 50 años, la aportación anual máxima es de 10.000 euros, una cuantía que se amplía a 12.500 euros a partir de los 51 años de edad.

¿Es posible cambiar de un plan de pensiones a otro sin coste fiscal?

Sí, esto permite por tanto ajustar la cartera del partícipe ante las distintas situaciones de mercado y cambiar de una gestora a otra. Además, también se puede traspasar sin coste fiscal el patrimonio desde un plan de pensiones a un plan de previsión asegurado, que tiene las mismas ventajas fiscales que los planes de pensiones y ofrece una rentabilidad fija.

¿Cuáles son las comisiones máximas que se pueden cobrar en un plan de pensiones?

Según la legislación actual, la comisión máxima de gestión para los planes de pensiones es del 2% y la de depósito, del 0,5%. La política de comisiones de una gestora puede ser determinante en una inversión tan a largo plazo como el plan de pensiones. Según los últimos datos disponibles en Inverco, la comisión media de los planes del sistema individual fue en 2006 del 1,45% y del 0,17% en el sistema de empleo.

Distintas estrategias para perfiles diferentes

Mayores de 60 años. Los gestores defienden que quienes estén a falta de cuatro o cinco años para jubilarse y sufran pérdidas en el último año en planes de renta fija mixta están a tiempo de recuperar su patrimonio.

Mayores de 64 años. Para quienes estén a punto de jubilarse y deseen proteger al máximo sus ahorros, los expertos aconsejan planes monetarios o de renta fija a corto plazo o, como alternativa, planes de previsión asegurada. Disfrutan del mismo tratamiento fiscal de los planes de pensiones y aseguran una rentabilidad que ronda el 3% TAE.

Quienes cumplen ya los 65 años. El partícipe no está obligado a rescatar el plan de pensiones en el momento de cumplir los 65 años. Puede retrasar el cobro de la prestación y seguir realizando aportaciones, cuyo rendimiento podrá también percibir cuando desee.

Menores de 55 años. La cincuentena es el umbral a partir del que los expertos aconsejan reducir la exposición en Bolsa, de modo que la cartera sea claramente conservadora a medida que se acerca la fecha de la jubilación. Las grandes dosis de renta variable quedan para los más jóvenes.