Crisis automovilística

Kirk Kerkorian da un paso más y reduce su participación en ford al 4,89%

El magnate estadounidense Kirk Kerkorian ha dado un nuevo paso para salir del capital de Ford al rebajar su participación en el grupo automovilístico del 6,09% al 4,89%, mediante la venta de 26,41 millones de acciones por un importe total de 53 millones de dólares (42,4 millones de euros al cambio actual).

En concreto, según un comunicado remitido a la SEC por Tracinda, la sociedad de inversión de Kerkorian, el multimillonario ha vendido estas acciones a un precio de 2,01 dólares, con lo que sigue anotándose fuertes minusvalías, ya que compró los títulos a un precio de 8,5 euros.

La pasada semana, Kerkorian anunció su intención de abandonar el capital de Ford, donde llegó a controlar en junio pasado el 6,49% del accionariado tras invertir alrededor de 1.000 millones de dólares (unos 800 millones de euros al cambio actual). El magnate perderá previsiblemente más del 70% de su inversión.

"Tracinda Corporation, a la vista de las actuales condiciones económicas y del mercado, ha decidido redireccionar sus recursos y centrarse en otras industrias", explicó la sociedad en la comunicación remitida a al SEC.

FORD MOTOR COMPANY 12,27 2,85%

Kirk Kerkorian, un multimillonario que ha amasado su fortuna en el sector del juego, llegó a ser primer accionista de Chrysler, antes de su malograda fusión con Daimler, e incluso del grupo General Motors. Ambas relaciones acabaron mal.

Así, Kerkorian demandó a los artífices de la fusión entre Daimler y Chrysler, pues les acusaba de haber mentido a los accionistas al presentar la operación, ejecutada en 1998, como una integración entre iguales, cuando, a su juicio, el grupo alemán absorbió al estadounidense. El magnate perdió la batalla judicial y Daimler y Chrysler se "divorciaron" el pasado año.

Además, en 2005 el acaudalado inversor llegó a ostentar una participación del 9,9% en General Motors, que entonces ocupaba indiscutiblemente el puesto de primer fabricante mundial de automóviles. Incluso se mostró dispuesto a incrementar esta participación al 12%.

Pero el idilio finalizó un año después. Desde el consejo de la multinacional estadounidense, Kerkorian impulsó la integración de General Motors en la alianza Renault-Nissan. Las conversaciones entre las partes concluyeron sin acuerdo, y el multimillonario reaccionó saliendo del capital de General Motors.