El triunfo de la política

Si algo bueno ha deparado hasta ahora la presidencia francesa de la UE ha sido el triunfo (¿temporal?) de la política sobre la burocracia. Desde que asumió el cargo semestral el 1 de julio, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se ha negado a dejarse dominar por los funcionarios que controlan el aparato comunitario.

"Lo que más me ha sorprendido desde que asumí la presidencia de la UE es la rigidez del sistema", reconoció Sarkozy el martes en Estrasburgo. "Cualquier idea nueva provoca una reacción de espanto". El presidente francés puso como ejemplo de la esclerosis comunitaria la negativa del "sistema" a convocar una cumbre europea en agosto... simplemente porque nunca se había hecho antes.

El afán de protagonismo de Sarkozy parece indudable. Pero su hiperactividad ha servido para demostrar que la UE no está condenada a permanecer impasible ante los acotencimientos políticos (entrada de Rusia en Georgia) o económicos (desplome de Lehman Brothers) que afectan al Viejo Continente. Para superar los insulsos comunicados de "bienvenida" o "condena" ante cualquier circunstancia, basta con que los politicos recuperen la iniciativa que a nivel comunitario han dejado a diplomáticos y funcionarios.

Por supuesto, el ritmo de Sarkozy no complace a todos los eurócratas y algunos de ellos cuentan las horas para que llegue el 31 de diciembre y desaparezca de Bruselas (una felicidad que no tienen asegurada, como se verá en el próximo post de este blog). Pero como aseguró el incombustible galo en Estrasburgo, "porque seamos electos, no quiere decir que no podamos tener ideas".

Comentarios

No comparto muchas de las iniciativas personales de Sarkozy, pero sí las reflexiones que hace sobre el funcionamiento funcionarial de la UE. Y debería cambiar la idea de que por ser funcionarial tiene que estar anquilosado, lo mismo que, como bien dice el presidente galo, no por ser cargos electos deben carecer de ideas.
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