Orden económico mundial

Camdessus aboga por reformular el FMI y crear un G-24 que incluya a los emergentes

El ex director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Michel Camdessus, abogó hoy por una reforma "urgente" del organismo para convertirlo en una autoridad única con capacidad de reacción y poder jurisdiccional sobre las transacciones monetarias y financieras.

"No veo más remedio ante la crisis financiera que pedir al FMI que se reforme totalmente y reciba estas atribuciones", afirmó Camdessus durante el encuentro celebrado en la Secretaría General Iberoamericana sobre el impacto de la crisis financiera en América Latina, en el que participó también el ex ministro de Economía y Hacienda Carlos Solchaga, y el secretario general Iberoamericano, Enrique Iglesias.

Camdessus apostó por la creación de un centro de observación, análisis y reflexión que identifique la capacidad de los mercados y establezca poderes de regulación. Asimismo, explicó que la frontera entre las transacciones monetarias y financieras "se ha hecho totalmente porosa", por lo que "es imposible que ambas estén separadas para evitar conflictos de competencia".

El director gerente del FMI desde enero de 1987 hasta febrero de 2000 destacó la "urgencia" de crear una autoridad única bajo el control político de los "representantes ministeriales" que representen el poder económico de cada país. "Se debería revestir el sistema de poder consultivo de funcionarios con el poder de control de los representantes democráticos", apuntó.

Creación de un G-24

Camdessus propuso la creación de un G-24 de presidentes de Gobierno que "refleje la partición del poder" en las principales instituciones mundiales con la finalidad de "reflexionar sobre las orientaciones hacia donde debe ir el mundo" y con el soporte de instituciones que "creen un sistema organizado y cooperativo".

"El G-8 es un club de deudores prestigiosos cuyo poder se está perdiendo", afirmó Camdessus quien destacó la importancia de incluir a los países emergentes y de exigirles "que contribuyan con sus reservas para salvar a los países más pobres y afectados por la crisis".

Esta institución única podría ejercer como "prestamista de última instancia" y "planear con anticipación" las operaciones de rescate de las entidades financieras y empresas, en las que actualmente existe "mucha arbitrariedad", explicó.

El antiguo responsable del FMI afirmó que el origen de la crisis financiera es de "índole ética" y consideró "urgente" volver a aplicar los "principios morales" a los negocios.