Materias primas

Solbes confía en que carburantes reflejen caída crudo en los próximos días

El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, afirmó hoy que la caída de los precios del barril de crudo comenzará a repercutir "en los próximos días" en los precios de los productos derivados del petróleo, entre ellos los combustibles.

En rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Solbes indicó que, además de que los precios de venta del petróleo y los precios de compra del barril 'spot' no tienen una correlación inmediata, existe un "período temporal entre la compra a un determinado precio y la puesta a disposición de los ciudadanos como consecuencia de los procesos de transformación".

"Esa es la razón por la que no hay un sistema de baja inmediata, sino de baja progresiva. Espero que ésta se vaya produciendo en los próximos días y se se vea ya claramente los impactos de la caída en el precio del petróleo", señaló.

Además, Solbes, que calificó de "claramente positiva" la caída en los precios del barril de crudo, subrayó que el comportamiento del precio en los últimos meses "muestra la volatilidad en la que nos encontramos actualmente, y no deja de suscitar una cierta inquietud".

El precio del barril de Brent, de referencia en Europa, cotizaba hoy a 68,22 dólares, mientras que el de Texas, de referencia en Estados Unidos, se situaba en 70,48 dólares, tras haber marcado el pasado mes de julio un récord de más de 147 dólares.

Directiva de servicios

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, consideró hoy que la trasposición de la Directiva Europea de Servicios podría hacer reducirse en medio punto el diferencial de precios con la zona euro, si su aplicación conlleva que España alcance la media europea de competitividad en el sector.

En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Solbes aseguró que la ley que traspondrá la Directiva supondrá una reforma estructural de "hondo calado" y un cambio "cultural y conceptual" del funcionamiento de los servicios en España.

Añadió que la reforma hará aún más fuerte el precio de los servicios sobre el PIB español, que aumentará ocho décimas -hasta el 67,5 por ciento del total- mientras que mejorará en tres décimas el volumen que los servicios tienen sobre el empleo -hasta el 66,5 por ciento-.

Solbes recordó que el objetivo de la Directiva Europea de Servicios es el de lograr una regulación más favorable y transparente para el desarrollo de las actividades del sector, y para ello se reducirán las trabas y se suprimirán los obstáculos que restringen "injustificadamente" la puesta en marcha de estos negocios.