Fútbol

El Valencia CF y su falso patrocinador

El club está sin espónsor principal por el impago de 'Valencia Experience'.

El jugador del Valencia David Villa.
El jugador del Valencia David Villa.

El Valencia CF lleva y llevará toda la temporada en sus camisetas el logotipo de una empresa que no existe. Un anuncio que no anuncia nada. Valencia Experience es una marca que la agencia de publicidad local Laterne creó y registró a propósito para patrocinar al club. No había ningún proyecto empresarial anterior y el plan de negocio de futuro era tan difuso como el acuerdo: 'Crear servicios de ocio para la proyección de la ciudad', dijo en su día el responsable de la marca, Vicente Sáez-Merino (emparentado pero sin relación empresarial con los dueños de Lois).

Sin embargo, el por entonces presidente del Valencia, asesorado por su consejero delegado y hombre de confianza, Jesús Wolstein, firmó un contrato de patrocinio de seis millones de euros por una temporada. Nada más y nada menos que justo el doble de lo que pagaba Toyota en los años previos. Un negocio redondo... si Laterne hubiera pagado.

Lo cierto es que a pocos ha extrañado que Laterne no pagara. Nadie sabía quién había detrás de la empresa ni cuáles eran sus objetivos, ni, sobre todo, cómo iba a generar ingresos para atender el contrato de patrocinio. 'Nadie hubiera firmado un contrato con una empresa así, es una más de las operaciones extrañas que se hicieron en la época de Juan Soler como presidente', afirma un ex directivo de la entidad.

El Valencia ha denunciado el contrato y prepara una demanda contra la compañía, igual que los propios empleados de Laterne, que, según desveló ayer la agencia Efe, llevan cuatro meses sin cobrar sus salarios. Sáez Merino está ilocalizable. Queda claro por tanto que el Valencia no verá ni un céntimo de esos seis millones. Sin embargo, el equipo sigue luciendo en sus camisetas el logotipo de algo que no existe y, encima, no paga.

'Resultaría más caro quitarlo ahora que resignarnos a negociar un buen contrato de cara al año que viene', explica un directivo de la junta actual del Valencia, presidida por Vicente Soriano, accionista mayoritario tras comprarle su parte a Soler. Lo cierto es que Nike, proveedor de la indumentaria del Valencia, debería recibir tres millones de euros por retirar del mercado las camisetas actuales y estampar nuevas con el nuevo patrocinador. Esa cifra, teniendo en cuenta que un nuevo contrato sería para media temporada y, por tanto, estaría lejos de las cifras mencionadas, acabaría siendo gravoso para el club. Todo al margen del tiempo que necesita Nike para encargar a sus proveedores chinos todo el material.

Mientras, el Valencia trabaja para encontrar ingresos alternativos. Negocia con una casa de apuestas, Betfair, para incluirla entre sus patrocinadores, aunque no en la ropa. Para el año que viene, buscan un sponsor principal 'verdadero', que incremente notablemente los ingresos por esta vía, 'partiendo de los tres millones de Toyota, no de los seis, que sólo fueron virtuales', dice el club.

Una tradición de anuncios que no anuncian nada

Los equipos valencianos de las divisiones superiores de fútbol tienen una larga tradición de patrocinadores que no patrocinaban nada. Al menos en determinados momentos. De hecho, el caso más flagrante en este momento es el Villarreal CF. El equipo que preside Fernando Roig está jugando la Champions League, paseando su camiseta amarilla por toda Europa y saliendo en las televisiones de cientos de hogares. Y en ella se puede leer: Aeroport de Castelló.

Si al día siguiente un ciudadano alemán, por poner un ejemplo, se dirige a su agencia de viajes se llevará la sorpresa de que Castellón no tiene aeropuerto. Está en construcción, y así estará bastante tiempo aún, como lo estaba Terra Mítica cuando patrocinaba al Valencia y al resto de equipos de la Comunidad.