TRIBUNA

Unos Presupuestos sin un plan de acción claro

Vivimos una crisis económica que no tiene parangón en la historia económica reciente. Esta crisis, que tiene un importante componente de crisis financiera, es una crisis global pero que la economía española notará más que otras economías, por ejemplo del ámbito europeo.

Los motivos son básicamente dos. El primero de ellos tiene que ver con el peso de la construcción en nuestra economía, ya que una parte importante de la crisis tiene relación con el fuerte ajuste del mercado inmobiliario en aquellos mercados donde el precio de la vivienda creció a ritmos más fuertes, como Estados Unidos, Irlanda o España.

El otro motivo tiene que ver con la fuerte necesidad de financiación de la economía española en su conjunto. La economía española presenta un fuerte déficit por cuenta corriente, esto significa que para financiar su crecimiento necesita recibir financiación del exterior, algo que la pertenencia a la zona euro nos ha hecho más fácil durante un tiempo, pero la actual crisis de liquidez internacional supone que esa financiación será mucho más difícil de conseguir y más cara.

Ante este panorama el Gobierno acaba de aprobar el proyecto de Presupuestos del Estado para 2009, Presupuestos que muestran la política fiscal que el Gobierno piensa llevar a cabo. ¿Son estos los Presupuestos que necesitamos para hacer frente a la crisis?

El proyecto de Presupuestos presenta unas previsiones macroeconómicas que pueden calificarse de poco creíbles. La previsión para el 2009 es de un crecimiento real del PIB del 1%. El consenso de los expertos que han realizado previsiones es del 0,3%. Un crecimiento previsto por encima del que se va a dar realmente supone que los ingresos fiscales no crecerán al ritmo esperado, por tanto el déficit que se prevé del 1,5% del PIB puede acabar siendo mucho mayor. El Presupuesto prevé un crecimiento del IRPF del 6,7% y del IVA del 4,8%, crecimientos que pueden acabar siendo mucho menores.

La previsión macroeconómica también es claramente discutible en cuanto a la previsión del empleo. El Gobierno prevé un decrecimiento del empleo del -0,5%. Esta previsión no creo que se cumpla, ya que muchos expertos prevén que la tasa de paro puede acercarse a niveles del 14%. Si el empleo no se comporta como prevé el Gobierno el gasto por desempleo puede crecer más de lo presupuestado, e incrementar el déficit público.

¿Es la política fiscal aplicada la adecuada? El Gobierno ha mantenido como prioridad el gasto en I+D, que crece un 6,7%, cuando el crecimiento del gasto en su conjunto sólo es del 2,7%. Pero el problema es que el gasto en I+D deja notar sus efectos sobre la competitividad en largo plazo, y no en el horizonte de un año. El Gobierno ha hecho un esfuerzo para mantener el gasto social y que las consecuencias de la crisis sean más llevaderas para los grupos más desfavorecidos, sin embargo el problema principal es que los Presupuestos no parecen reflejar que el Gobierno tenga un plan claro de acción frente a la crisis. Las medidas llevadas a cabo hasta ahora, como la deducción de 400 euros en el IRPF, no han generado la efectividad que el Gobierno esperaba, porque no han reactivado el consumo ni disipado la desconfianza en el futuro.

Pedro Aznar. Profesor del Departamento de Economía de Esade (Universidad Ramon Llull)