Crisis financiera internacional

Los afectados españoles por la quiebra de Lehman cifran en 3.000 millones las pérdidas

Más de cincuenta inversores afectados por la quiebra de Lehman Brothers se reunieron hoy en Madrid para organizarse con el fin de iniciar acciones legales contra diversas entidades comercializadoras de unos productos financieros que podrían acarrear unas pérdidas globales de más de 3.000 millones de euros.

"Las pérdidas de los varios miles de ahorradores repartidos por toda España bien podrían superar los 3.000 millones de euros, por lo que nos estamos organizando y ya hemos contactado con cuatro bufetes de abogados", informó un portavoz de la Plataforma de Afectados.

Los afectados coinciden en denunciar que entidades como Banif (Santander), Bankinter, BBVA, La Caixa, Citi y Credit Suisse, entre otras, comercializaron bonos y productos estructurados sin informarles adecuadamente de que el emisor era Lehman Brothers y de que existía un riesgo asociado a la inversión.

La división de banca privada del Santander, Banif, ha comercializado una cantidad cercana a 600 millones de euros en productos Lehman, pero ya ha advertido a varios inversores afectados de que no se hace responsable de ninguna pérdida, según la Plataforma.

La asociación denuncia que las entidades comercializadoras omitieron información relevante al vender dichos productos y que, sólo cuando ya se había realizado el ingreso correspondiente a la inversión, facilitaron el contrato en el que figuraba Lehman Brothers como emisor, aunque no como garante.

"Las entidades advierten del riesgo de posibles pérdidas de rentabilidad en caso de que a vencimiento los valores de referencia del producto bajen un determinado porcentaje respecto al valor inicial, pero afirman que el principal estaba garantizado", dijo un inversor de Banif que prefirió mantenerse en el anonimato.

Inversión media de 50.000 euros

La inversión media en productos estructurados emitidos por Lehman comercializados en España podría rondar los 50.000 euros, según cálculos de la Plataforma de Afectados, que ha surgido después de que los inversores compartieran información y experiencias en foros de Internet.

"Muchos no somos inversores de grandes fortunas, sino pequeños ahorradores de perfil conservador a los que nos han engañado por omisión", recalcó. "En mi caso, mi madre invirtió la herencia de mi padre y ahora se ha quedado sin nada por fiarse de un banco de prestigio", lamentó.

Algunos de los bonos comercializados estaban referenciados a la evolución de la cotización del euro respecto al dólar, y otros al comportamiento bursátil de acciones como el Santander o el BBVA. "Nunca firmamos nada que dijera que si el emisor quebraba el saldo del producto quedaba a cero", insistió el afectado.