Turbulencias financieras

Almunia insiste en que la UE no necesita un plan de rescate como el de EE UU

La Unión Europea no necesita poner en marcha un plan de rescate de los bancos similar al que se está discutiendo en Estados Unidos porque su sistema financiero "sigue siendo globalmente sólido". Este es el mensaje que transmitieron el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos, Jean-Pierre Jouyet, y el comisario de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, durante un debate ante el pleno de la Eurocámara sobre las turbulencias financieras.

Almunia dijo que el plan estadounidense -que prevé que el Gobierno dedique 700.000 millones de dólares a la compra de los activos contaminados por las hipotecas de alto riesgo- es una "buena iniciativa" porque "ayudará a reducir la incertidumbre y a volver a centrar el mercado en los fundamentos". No obstante, destacó que los detalles del plan "deben definirse adecuadamente y de manera rápida".

Este plan de rescate, prosiguió el comisario de Asuntos Económicos, está "adaptado a las circunstancias en EE UU donde, debemos recordar, la crisis se originó y donde el sistema financiero se ha visto más gravemente afectado". "La situación a la que nos enfrentamos aquí en Europa es menos grave, y los Estados miembros no consideran en este punto que un plan parecido al de EE UU sea necesario", subrayó Almunia.

"En estos momentos no estamos considerando iniciativas del mismo tipo que la que acaban de anunciar las instituciones federales americanas consistente en la compra a gran escala de productos tóxicos que están en manos de los actores financieros", dijo por su parte el secretario de Estado francés de Asuntos Europeos.

"El sistema financiero de la Unión sigue siendo globalmente sólido y no requiere este tipo de medidas", indicó Jouyet. No obstante, admitió que "debemos estar muy vigilantes y no puede excluirse nada en nombre de ninguna ideología". "Es el realismo y el pragmatismo el que debe primar", remachó.

Almunia afirmó que los últimos acontecimientos en los mercados financieros, que son "de una magnitud que supera cualquier cosa que hayamos visto en nuestra vida", han dejado claro que el actual modelo de regulación y supervisión debe reforzarse. En este sentido, recordó que el Ejecutivo comunitario presentará en las próximas semanas sendas iniciativas legislativas sobre las exigencias de capital de las entidades financieras y sobre las agencias de calificación de riesgos.

El comisario de Asuntos Económicos recordó además las recetas frente a la crisis pactadas por los Veintisiete: mantener la disciplina financiera, sin superar el límite del 3% de déficit público respecto al PIB que marca el Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC), que los países que tienen margen de maniobra dejen jugar los estabilizadores automáticos, y proseguir con las reformas estructurales.

Riesgos a la baja para el crecimiento

Almunia admitió que "ya no hay duda de que los acontecimientos en el sector financiero están dañando a la economía real" y que este impacto se suma a las presiones inflacionistas derivadas del aumento del precio del petróleo y de los alimentos y al ajuste del mercado de la vivienda en algunos Estados miembros.

"Los principales indicadores sobre la actividad económica apunta a una marcada desaceleración del crecimiento tanto en la UE como en la eurozona", resaltó el comisario, que recordó que el Ejecutivo comunitario ya ha revisado a la baja las previsiones de crecimiento para 2008 hasta situarlas en el 1,4% del PIB en la UE y el 1,3% en la eurozona. Al mismo tiempo, la previsión de inflación se ha revisado al alza hasta el 3,8% en la UE y el 3,6% en la eurozona.

"La situación económica sigue siendo incierta. Prevalecen los riesgos a la baja para la previsión de crecimiento y los riesgos al alza para la inflación. La incertidumbre es incluso mayor por lo que se refiere a la evolución económica en 2009, pero esperamos que el crecimiento tanto en la UE como en la eurozona siga siendo relativamente bajo el año que viene", concluyó Almunia.