Mercados

El euro cae por debajo de 1,4 dólares, con el crudo a la baja

El euro aceleró ayer su caída en el mercado monetario y cotizó por debajo de 1,39 dólares por unidad por primera vez en el año. La moneda se ha depreciado un 15% desde los máximos de julio. Los expertos opinan, no obstante, que la divisa debería estabilizarse en el rango de 1,3 a 1,4 dólares.

Ir de compras por la Quinta Avenida de Nueva York y deleitarse con la diferencia entre el tipo de cambio del euro y el dólar ya no saldrá ahora tan rentable como a comienzos del verano. El progresivo deterioro de la economía europea ha hecho mella en la cotización de la moneda de Los Quince. El euro perdió ayer la referencia de 1,39 dólares por primera vez en el año y los expertos esperan depreciaciones mayores, si bien el límite parece estar en el entorno de 1,3 dólares. De hecho, poco después de cruzarse en la franja de 1,38 dólares, el euro volvió a apreciarse y a superar ligeramente los 1,39.

Aunque la evolución de las divisas es de las más difíciles de predecir, ahora hay un consenso generalizado en que los 1,6038 dólares alcanzados el pasado 15 de julio representan un techo sólido en la trayectoria alcista de la moneda europea y será muy difícil volver a ver pronto al euro cerca de esos niveles.

La tendencia actual está marcada por la fragilidad económica de la UE. La Comisión Europea ha revisado a la baja sus proyecciones de crecimiento para este año y las dejó en un escaso 1,3%; España, además, entrará en recesión técnica (dos trimestres consecutivos negativos) en el presente semestre.

La divisa europea se ha depreciado un 15% desde el máximo histórico de julio

Los mercados empiezan a apostar por una rebaja de los tipos de interés del Banco Central Europeo (BCE), hoy al 4,25%. El mandato de la entidad es defender la estabilidad de precios, como garantía de crecimiento. El objetivo es un IPC del 2% y ahora está en el 4% (en España, en el 4,9%). Esta situación dificulta la implementación de políticas monetarias expansivas por parte del BCE.

El factor 'commodities'

'También la caída significativa que hemos presenciado en materias primas commodities en la terminología anglosajona del mercado como el petróleo y el oro explica el reciente cambio en el cruce euro/dólar', apunta Roddy Macpherson, director de inversiones en SWIP (Scottish Widows Investment Partnership). Las expectativas de debilidad económica general y los movimientos especulativos han llevado al petróleo de 150 a menos 100 dólares en cuestión de un par de meses.

'También las posiciones especulativas están significativamente largas alcistas respecto al dólar', advierte Macpherson. Las previsiones de diferenciales de tipos son un factor de arrastre decisivo en la trayectoria de las monedas. Mientras se empieza a descontar una rebaja en el BCE, al otro lado del Atlántico se espera lo contrario. La Reserva Federal, el banco central de EE UU, se reunirá el próximo 16 de septiembre y casi el 90% del mercado espera que la autoridad monetaria mantenga el precio del dinero en el 2%.

Lo cierto también es que la economía americana tampoco anda en su mejor momento, como lo prueban la tasa de desempleo del 6,1%, la más alta en cinco años, o el abultado déficit comercial, que está en el nivel más alto de los últimos 16 meses.

Eso sume de nuevo en la incógnita la trayectoria futura de las monedas. Mientras tanto, la eurozona disfruta de las ventajas de un tipo de cambio más moderado. 'Es relativamente positivo en las exportaciones', señala Stuart Frost, de Threadneedle. 'Pero los exportadores no se beneficiarán inmediatamente y dado que algunos de los socios clave de la Eurozona se están desacelerando, la depreciación de la moneda se ve contrarrestada', matiza Robert Sierra, economista de la gestora Schroders.

EE UU es uno de los grandes socios de la eurozona, pero no el único y tampoco el primero; tiene una cota del 14%, frente al 16% del Reino Unido. La eurozona está formada por Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, España, Eslovenia, Francia, Finlandia, Grecia, Holanda, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Malta y Portugal. Eslovaquia entrará en el euro en 2009.

La opinión de los analistas

Ignacio Dolz de Espejo. A&G Fondos. 'La debilidad del euro es a corto plazo negativa, porque la apreciación del dólar hará que la inflación siga fuerte en Europa, ya que la mayoría de las materias primas se pagan en dólares... no le van a poner las cosas fáciles al BCE. Sin embargo a medio plazo, una depreciación es buena (...) porque nos hace automáticamente más competitivos. El mercado de divisas es el más difícil de predecir pero creemos que la paridad está cerca del rango 1,2 a 1,3 dólares'.

Robert Sierra. Schroders. 'El tipo de cambio del euro puede debilitarse un poco más, ya que éste es un movimiento conducido sobre todo por el dólar. Pero en 2009 esperamos que la economía americana se mantenga en mal estado, por lo que hay probabilidad de un recorte de tipos de la Fed que fortalecería al euro si la crisis de crédito persiste. El tipo de cambio está ahora en un nivel adecuado y un descenso mayor muy acusado es improbable, así que debería estabilizarse sobre 1,3 dólares'.

Stuart Frost. Threadneedle. 'El movimiento actual no debería verse como exclusivo contra el euro. El dólar ha estado excesivamente débil durante varios años. A largo plazo, la tendencia del euro es aún alcista, pero de momento ya hemos visto los máximos y para finales de año esperamos un rango entre 1,35 y 1,45 dólares. Para 2009, las principales áreas de debilidad del euro serán contra el yen y el yuan chino, contra los que el euro ha sido excesivamente fuerte en los últimos cinco años'.