Comercio

Alemania multa con 1,5 millones de euros a Lidl por espiar a su empleados

La cadena alemana de supermercados Lidl ha sido sancionada con cerca de 1,5 millones de euros por espiar sistemáticamente a sus empleados, según informa hoy la edición digital del semanario Stern. La empresa vigilaba a sus empleados con empresas de detectives y cámaras de vídeo, entre otras violaciones de la legislación de protección de datos.

La cantidad final que tendrá que pagar la empresa, con filiales también en España, supone la suma de las multas impuestas por las autoridades de 12 estados federados alemanes en los que Lidl tiene establecimientos, según Günter Schedler, responsable de la protección de datos y defensa de la intimidad de los ciudadanos de Baden-Württmberg, donde está establecida la sede central de la cadena. "Lidl ha concedido en el pasado muy poco valor a la protección de datos", afirma Schedler.

El escándalo surgió el pasado mes de marzo cuando se descubrieron las prácticas de espionaje en numerosas filiales de Lidl contra los empleados, de los que se controlaba desde las visitas al servicio hasta la duración de las pausas, a la vez que se hacían perfiles personales con información confidencial.

Tras la apertura del proceso en su contra, la cadena Lidl se mostró dispuesta a colaborar en la investigación y a aceptar la sanción tras anunciar el fin de dichas prácticas y de los contratos con distintas agencias de detectives.

El sindicato de servicios públicos Ver.di se ha mostrado satisfecho con las multas impuestas, que "no son una pequeñez" pese a la fortaleza de la cadena, según Margret Mönig-Raane, vicepresidenta de la organización de trabajadores.