Aerolíneas

Futura presenta un concurso voluntario de acreedores y eliminará 600 empleos

La empresa de vuelos chárter Futura ha presentado un concurso voluntario de acreedores debido a su crítica situación económica y retomará hoy su actividad aérea, después de que fuera suspendida ayer por un periodo de 24 horas, según han confirmado fuentes del Comité de Empresa.

La empresa solicitó ayer a Aviación Civil el cese temporal de su actividad y el departamento dependiente del Ministerio de Fomento ha dado hoy autorización para que la retome, han indicado las mismas fuentes.

En un comunicado emitido por el TSJIB, se señala que por turno de reparto, dicha petición le ha correspondido al Juzgado de lo Mercantil número 1 de Palma, que deberá decidir si admite a trámite dicha petición.

El presidente de la compañía aérea chárter Futura, Román Pané, avanzó hoy que el plan de viabilidad de la empresa supondrá el recorte a la mitad de su plantilla unos 600 de sus 1.211 empleados-, y la reducción de su flota de temporada alta, que pasará de 22 aviones a 12 o 13.

En una rueda de prensa, Pané explicó que la presentación hoy de un concurso voluntario de acreedores y la crítica situación económica de la compañía se deben fundamentalmente a la "bestial y especulativa" subida del petróleo.

Mañana, martes, según aseguró, Futura retomará la actividad de sus vuelos, y el viernes deberá presentar ante Aviación Civil un plan de viabilidad, que quiere consensuar con los sindicatos.

Vuelta a la actividad

El representante de CC OO, Alejandro Juárez ha dicho no entender por qué se paralizó ayer la actividad y ha denunciado la "gran opacidad" de la dirección de la empresa, la cual debería, a su juicio, tener una "postura clara" para explicar lo que está pasando.

Juárez se ha mostrado asimismo "muy crítico" por la "decisión de parar unilateralmente la actividad de la empresa", aduciendo una causa desconocida para los trabajadores.

Futura presentó a los trabajadores el pasado día 28 de agosto un plan de viabilidad para 2009 que incluía medidas como la renuncia a parte del salario a cambio de recibir acciones, con el objetivo de capitalizar la compañía y sacarla de la crisis que padece.

Respecto al mismo, el sindicalista ha explicado que la aerolínea no dio a los trabajadores "nada por escrito", sino sencillamente una previsión económica de futuro y una serie de medidas "que en este momento no tenemos".