Mercados

La Bolsa barata lanza a las empresas a comprar autocartera

En medio de la crisis bursátil, 14 empresas del Ibex han sacado la chequera y se han lanzado a comprar acciones propias. Desde el pasado 19 de mayo, cuando el Ibex comenzó la caída desde los 14.247,6 puntos, su inversión neta se sitúa en 1.114 millones de euros.

Mientras la mayoría de los inversores se aleja de la Bolsa, una parte muy importante de las empresas cotizadas está aprovechando la caída de sus cotizaciones para ir engordando su autocartera. De hecho, 14 de las 35 compañías que forman el Ibex han comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) compras de títulos propios desde el pasado 19 de mayo.

El índice de referencia retrocede ya un 19,3% desde el cierre de dicha sesión, cuando parecía que los peligros que acechaban a la renta variable se habían reducido. Pero el discurrir de los hechos ha revelado que no era así, de forma que, en los últimos tiempos, las órdenes de venta han vuelto a ahogar las cotizaciones.

Las compañías pueden hacer uso de la facultad legal que les posibilita adquirir hasta el 5% de su propio capital, siempre y cuando así lo haya autorizado la correspondiente junta de accionistas. La misión de estas eventuales adquisiciones no es intervenir en la libre formación de precios en el mercado o favorecer a determinados accionistas, y así lo especifican los reglamentos de comportamiento interno de la mayor parte de las cotizadas.

BBVA, Santander y Telefónica fueron las que más acciones propias compraron

En cambio, la autocartera sí puede emplearse para otras funciones. Sirve para dar liquidez a las cotizaciones, puede entregarse al accionista a modo de premio, comprarse con vistas a su futura amortización o incluso utilizarse como canje en operaciones corporativas. También son una fuente de plusvalías, si bien las firmas no pueden apuntárselas en el beneficio neto y obligatoriamente han de destinarlas a reservas, según las normas internacionales de contabilidad. Las empresas del Ibex comunicaron en sus informes de gobierno corporativo que ganaron unos 149 millones de euros el año pasado gracias a las operaciones de autocartera.

Lo cierto es que en los últimos tiempos, los movimientos de compraventa con las acciones propias están cobrando un gran auge en plena recesión bursátil. El importe de las adquisiciones desde el pasado 19 de mayo se sitúa en unos 4.802,9 millones de euros y el de las ventas, en torno a 3.688,7 millones. De esta forma, la inversión en términos netos (compras menos ventas) comunicada al organismo supervisor por las 14 empresas alcanza los 1.114,2 millones de euros, aunque, eso sí, la normativa obliga a informar a la CNMV sólo cuando las compras lleguen a igualar o superar el 1% del capital, sin tener en cuenta las posibles ventas.

Los más activos

En el periodo analizado, BBVA fue el más activo, con unas compras por 3.278,7 millones de euros y unas ventas por 3.025,7 millones (253 millones netos). Entre los bancos, le siguió su principal rival, Banco Santander, cuyas compras netas ascendieron a 153,6 millones de euros, Banco Sabadell (25,9 millones) y Banesto (6,5 millones). Las entidades financieras explican que también han de comunicar como autocartera los títulos adquiridos bajo el mandato de sus clientes.

Telefónica también se convirtió en una de las empresas que más acciones propias compró. La operadora se hizo con 29,35 millones de títulos, invirtiendo 521,5 millones de euros. La compañía que preside César Alierta anunció a comienzos de año la puesta en marcha de un programa de recompra de acciones propias por un total de 100 millones de títulos que estará vigente a lo largo de este ejercicio. Además, a finales de junio, Alierta aseguró que aceleraría el plan de recompra ante los bajos precios de las acciones.

Una operativa bajo la lupa de la CNMV

A comienzos de año, entró en vigor la circular de la CNMV que regula los contratos de liquidez. El organismo que preside Julio Segura estableció el procedimiento para que no haya ninguna duda de manipulación de precios en dichos acuerdos, que utilizan como base la autocartera de las compañías implicadas. Así, entre otros requisitos, el intermediario financiero que compra las acciones en nombre de una determinada empresa debe tener plena independencia, no puede influir en la evolución de los precios y tampoco puede ejercer una posición dominante en la negociación. Además, el bróker no podrá en ningún caso destinar recursos financieros propios para llevar a cabo las operaciones. Entre otras firmas, Abengoa, Técnicas Reunidas, Inypsa y Elecnor han comunicado a la CNMV contratos para fomentar la liquidez de sus títulos.