Mercados

Los bancos impulsan la Bolsa, que sube un 2,5%

Las tranquilizadoras palabras de Bernanke sobre la inflación y la posible venta de Lehman Brothers catapultaron el viernes los índices

Todos los elementos se conjuraron el viernes para que las Bolsas lograran rebotar. La caída del precio del petróleo, el alejamiento de los temores inflacionistas en EE UU y la aparición de otro posible interesado en hacerse con el estadounidense Lehman Brothers consiguieron calmar los ánimos vendedores de los inversores. El Ibex cerró con una ganancia del 2,5%, que le sitúa en 11.497,3 puntos, con un volumen de negocio que sigue bajo mínimos (se contrataron acciones por valor de 1.931 millones de euros). Con ello, el índice español marca distancias con el soporte de los 11.300 puntos, después de que su pérdida el jueves hiciera saltar todas las alarmas entre los analistas técnicos. En el resto de Europa, Londres subió también un 2,5%, París un 2,23% y Alemania un 1,7%. Un balance que no hubiera sido posible sin el beneplácito de Wall Street: el Dow Jones se anotó un 1,73%, el Standard & Poor's, un 1,13% y el Nasdaq, un 1,44%. La remontada no fue suficiente para que el saldo semanal terminara en positivo, pero si para reducir su magnitud. El Ibex encajó un pérdida del 1,62% en estas cinco jornadas.

La recuperación se inició con los rumores de que la venta de Lehman, el último gigante bancario cuya solvencia se ha puesto en entredicho, estaba a punto de culminar. Calmadas las aguas dentro del sector financiero, uno de los más castigados por la crisis, las buenas noticias saltaron del terreno económico. El gobernador de la Reserva Federal, Ben Bernanke, aseguró que, si los precios de las materias primas se estabilizan y se afianzaba el repunte del dólar, la inflación en EE UU podría moderarse este año y el próximo. Con estas palabras, las autoridades logran alejar el fantasma de una etapa de crecimiento nulo con elevadas tasas de inflación. Por si fuera poco, uno de los gurús de Wall Street, el magnate Warren Buffett, contribuyó al optimismo al asegurar que no ha apostado en contra del dólar y añadir que las Bolsas son ahora más atractivas que hace un año.

Las subidas más espectaculares estuvieron protagonizadas por los bancos. Popular se apuntó un 4,94%, Bankinter un 4,27%, BBVA un 3,72% y Santander un 3,02%. Telefónica e Iberdrola fueron otros de los motores del repunte con avances del 1,66% y del 2,4%, respectivamente.

Las entidades españolas se resarcen del reciente castigo con subidas de entre el 3% y el 5%. Telefónica avanza un 1,66%

La reacción del viernes podría consolidarse, según los expertos. 'Tras las fuertes caídas de los últimos días, la semana que viene podríamos asistir a un rebote', señala Javier Barrio, jefe de ventas institucionales de BPI. Este analista, no obstante, considera que en el sector financiero, sobre todo el español, 'aún no se ha visto lo peor', aunque es posible que las cotizaciones de estos valores se tomen un respiro si se materializa la venta de Lehman Brothers.

Para Alberto Espelosín, director de análisis de Ibercaja Gestión, se trata de la última fase de un mercado bajista. 'La situación económica es caótica y va a seguir siendo, pero ya se ha visto el 75% de lo peor en los indicadores económicos y el 80% en el sector financiero'. Añade que las expectativas para la Bolsa de cara a los próximos 12 meses son mejores porque si el petróleo corrige, veremos descensos en las tasas de inflación a partir del próximo mes de marzo.

El petróleo pliega velas

El precio del crudo se tomó un respiro en la jornada del viernes, al pagarse poco menos de 114 dólares por barril. El jueves, el crudo llegó a rozar los 121 dólares (subió de golpe más de un 5%) por la escalada de las tensiones entre Estados Unidos y Rusia y la posibilidad de que la OPEP acuerde un recorte de su producción. Aún así, en la semana el petróleo se ha encarecido otros cuatro dólares.

En el resto de mercados, la volatilidad también fue la nota dominante. La divisa estadounidense moderó su recuperación frente al euro -rozó los 1,49 dólares-, aunque el viernes remontó hasta 1,48. En los últimos 30 días, acumula ya una apreciación cercana al 7%.

Del mismo modo, los bonos dibujaron un camino de ida y vuelta. Las expectativas de que el BCE se verá obligado a relajar su política monetaria para evitar el estancamiento económico han activado las compras de deuda, si bien despidió la semana con una ligera corrección. La rentabilidad del bono español, que se mueve en sentido inverso a los precios, llegó a rozar el 4,48%, su cota más baja desde el pasado mayo, para terminar en el 4,56%. El bono alemán cotizó en el 4,21%, con lo que el diferencial con España se amplía a 35 puntos básicos y acorta distancias con los máximos de 46 alcanzados en marzo con la crisis de Bear Stearns.