Transporte aéreo

Aviación Civil cree que Spanair no descuidó la seguridad

Aviación Civil descarta que Spanair rebajase la seguridad de sus vuelos por la crisis que atraviesa y reconoce haber mantenido reuniones con la aerolínea para analizar su situación empresarial. También rechaza la hipótesis de que el fallo de un motor fuese motivo suficiente para provocar la tragedia del miércoles, que se saldó con 153 fallecidos y 19 heridos.

Spanair no ha descuidado la seguridad de sus vuelos pese a las dificultades que atraviesa. Así de tajante se muestra el director general de Aviación Civil, Manuel Bautista. Reconoce que en los últimos años el organismo encargado de velar por la seguridad aérea mantuvo diversas reuniones con los responsables de la aerolínea 'para ver cómo evolucionaba su situación económica'. Sin embargo, descarta que 'en ningún momento' ésta provocara 'una reducción de los estándares de seguridad' de la compañía. 'Nunca detectamos problemas significativos', reitera.

El máximo responsable de Aviación Civil no quiere especular sobre las causas que provocaron la tragedia de Barajas. Sin embargo, sí señala la coincidencia de circunstancias que derivaran en el accidente. 'Sólo por el fallo de un motor no se hubiera producido', asegura tajante. 'Pero debe ser la Comisión Técnica la que desvele qué pasó y ya ha analizado las cajas negras', apunta.

Pese a afirmar que aún es pronto para buscar culpables, afirma que 'avión despegó porque quiso el comandante. Era un buen profesional y despegó porque consideró que se cumplían todas las condiciones para volar', asegura Bautista. 'Igual que en el primer intento decidió volver para que ver qué sucedía, en el segundo creyó que era oportuno el despegue, si se equivocó lo dirá la Comisión'.

El secretario general de transporte aéreo de Comisiones Obreras, Jorge Carrillo, reafirma esta versión. Carrillo asume que el fallo de un motor no justifica el accidente. Su hipótesis se decanta porque los dos motores habrían perdido potencia. Además, descarta por completo que el calentamiento que obligó a revisar la nave desembocara en el grave siniestro.

El director general de Aviación Civil no cree que éste sea el momento adecuado para plantearse la necesidad de reforzar las inspecciones a las que son sometidos los aviones. 'Las compañías fijan sus propias revisiones, tienen que cumplir los requisitos que marca la legislación europea, los fabricantes y los de Aviación Civil y todas son inspecciones muy exhaustivas', asegura. Por ejemplo, señala que en los últimos cuatro años, el organismo dependiente de Fomento ha triplicado el número de inspecciones relacionadas con la seguridad de las operaciones aéreas, desde 3.511 en 2003 hasta 9.710 en 2007.

Pese a la celeridad con la que la Comisión Técnica ha iniciado sus indagaciones, el fiscal encargado de la investigación, Emilio Valerio, considera que el atestado de la Guardia Civil podría prorrogarse a lo largo de un mes, al ser un proceso 'laborioso y difícil'. Precisamente, el Consejo General del Poder Judicial ha reforzado el Juzgado de Instrucción número 11 de Madrid para que pueda dedicarse en exclusiva al accidente del vuelo de Spanair. Para ello, ha dado luz verde a la creación de un juzgado de apoyo paralelo.

SIN AGENCIA Aæpermil;REA

El pasado 2 de junio tenía que haber entrado en funcionamiento la Agencia Española de Seguridad Aérea y una remodelada Dirección General de Aviación Civil (DGAC), según el Real Decreto 184/2008. Sin embargo, esta agencia -que dependerá directamente de Fomento- aún no existe. Un retraso que se debe a 'problemas administrativos', apunta Bautista. El organismo, encargado de la supervisión e inspección de la seguridad del transporte aéreo, estará en marcha 'en unas semanas'.

La investigación de un accidente

La investigación de un accidente aéreo corre a cargo de las autoridades del país en el que ocurre el siniestro. En España, el organismo responsable es la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil (Ciaiac), dependiente del Ministerio de Fomento. En este caso, ha invitado a colaborar a la Agencia Europea de Seguridad Aérea, a su equivalente en EE UU (la NTSB) y a técnicos del fabricante del avión (Boeing) y de los motores (Pratt & Whitney).

En una primera fase, el equipo investigador (con especialistas en control del tráfico aéreo, mantenimiento de aviones, operaciones aéreas y sistemas de las aeronaves, entre otros ámbitos) se desplaza a la zona del accidente para recopilar información sobre el terreno, en especial sobre el aparato accidentado y el lugar. En esta etapa, el objetivo es acumular datos y, por tanto, no se procede ni a interpretarlos ni a clasificarlos. Los técnicos también entrevistan a los testigos del siniestro, recogen informes relativos al equipaje, al procedimiento de preparación del vuelo, a la situación meteorológica, a la señalización en el aeropuerto y a las ayudas a la navegación con que contaba el avión en el momento del accidente. Asimismo, rescatan las cajas negras con las comunicaciones registradas y las imágenes de radar existentes. Esta fase se puede concluir en unas pocas semanas.

Posteriormente, el equipo de técnicos inicia la fase de peritaje y de investigación, propiamente dicha. En esta etapa, se procede al análisis de las piezas e instrumentos recogidos en el lugar del accidente, se estudia la situación de la compañía y sus procedimientos de actuación, se investigan las autopsias y se realizan simulaciones, entre otras pruebas. Además, se leen las famosas cajas negras, que incluyen un registrador digital de datos de vuelo y un registrador de voces en cabina. Entre estos dos elementos, se puede reconstruir lo sucedido durante el vuelo. El primero graba como mínimo 25 horas de vuelo, con detalles sobre el funcionamiento de la aeronave y sus sistemas. El segundo registra alrededor de dos horas de las conversaciones y sonidos que se producen en la cabina de vuelo de la aeronave, así como los anuncios de la tripulación a los pasajeros.

La última etapa de la investigación es el informe final que elabora la Ciaiac, lo que puede llevar años. En el caso de siniestros graves, lo habitual es hacer públicas unas conclusiones preliminares en los primeros meses. Emilio Valerio, uno de los fiscales encargados del caso de Barajas, ya ha adelantado que se podrían conocer las causas en un mes. Los informes de la Ciaiac tienen un carácter exclusivamente técnico y no tienen por objeto determinar culpas o responsabilidades en el accidente, algo que entra en el terreno judicial. El objetivo principal de los investigadores es determinar la concatenación de hechos que provocaron el accidente para poder extraer lecciones que sirvan para mejorar la seguridad aérea y eviten que se produzcan sucesos similares. La teoría es que, si logras eliminar uno de los eslabones de la cadena de hechos que provocaron el siniestro, se conseguirá que no se produzcan nuevos accidentes por el mismo motivo. Las recomendaciones incluyen la formación del personal, nuevos procedimientos operativos, mejoras de infraestructuras o el rediseño de aviones y motores.

El ERE de la aerolínea queda en segundo plano

El plan de viabilidad que Spanair presentó en julio, que incluía el despido de cerca de 1.200 personas y dejar en tierra 15 aviones, ha quedado en un segundo plano. El mismo día del siniestro había convocada una reunión con los sindicatos para tratar el expediente de regulación de empleo (ERE), pero ahora no es el momento oportuno. Fuentes cercanas aseguran que no hay fecha fijada para reemprender la negociación y que el plan de viabilidad por ahora se encuentra parado.

El pasado viernes Spanair mantuvo una reunión con Mapfre, su compañía aseguradora. La aerolínea comenzará a abonar en 15 días como mínimo 3,1 millones (25.000 euros por persona) como anticipo de las indemnizaciones. Mapfre, por su parte, afirmó que el accidente tendrá 'escaso' efecto en sus cuentas.

Javier Ricarte, abogado de derecho aeronáutico, explica que en la Ley de Navegación Aérea sólo están aseguradas las indemnizaciones de accidentes fortuitos que tienen un pago fijo establecido en la ley. En el caso de que haya habido negligencia por parte de la compañía, se aplicaría otra variable que elimina los fijos y la cuantía a pagar la establecerá el juez.

El próximo viernes la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, tiene previsto acudir al Congreso para explicar el nuevo modelo aeroportuario y podría hablar del siniestro. La oposición ya le ha pedido que aborde el accidente de Barajas.