Turismo

Sebastián ultima un plan de choque para el sector turístico si la campaña de verano no es positiva

La llegada de turistas extranjeros a España podría desacelerarse con fuerza en verano, tal y como avanzó ayer el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, quién pronosticó que los datos sobre entradas en julio, que se publicarán el jueves, 'pueden no ser muy buenos'.

Sin embargo, Sebastián, que hizo estas declaraciones durante una visita a las instalaciones de la compañía El Pozo en Alhama de Murcia, se mostró cauto y apuntó que habrá que esperar a conocer las cifras de agosto, aunque en el caso de que tampoco fueran favorables, anunció la presentación de 'un plan sobre el turismo para el último trimestre'.

El ministro vinculó el empeoramiento de la situación que baraja el Ejecutivo con la situación de los dos grandes mercados emisores: Alemania y Francia cuyas economías se contrajeron en el segundo trimestre del año. 'Los datos no pueden ser muy buenos, coherentemente con la situación de estas economías de donde vienen los turistas', precisó.

Hasta el momento, las cifras no certifican un retroceso en la llegada de turistas de estos países. De hecho, la entrada de alemanes creció un 3,3% en tasa interanual entre abril y junio, lo que supone un incremento de 93.255 visitantes respecto al mismo periodo de 2007. Todo lo contrario de lo que ocurrió en 2007, cuando la llegada de turistas germanos cayó en tres de los cuatro trimestres. En el caso de Francia, el número de turistas creció en 51.849 personas en el segundo trimestre de 2008, un 2,2% más en tasa interanual.

Donde sí se registraron retrocesos fue en los flujos de visitantes procedentes del Reino Unido, principal mercado emisor.

Entre abril y junio de este año llegaron a España un total de 4,635 millones de turistas británicos, lo que supone un descenso del 0,7% respecto al mismo periodo del año anterior y un recorte de 34.547 visitantes.

Al fuerte ajuste económico que vive el país, (las Cámaras de Comercio británicas prevén que Reino Unido entre en recesión en el segundo semestre), se ha unido la revalorización del euro frente a la libra esterlina, lo que ha encarecido los viajes a la eurozona y ha abaratado los que tienen como destino los países del área del dólar.