Continuidad

La crisis crediticia no remite tras un año de inyecciones de liquidez

Hace 12 meses los bancos centrales aportaron al sistema 210.000 millones.

Era una intervención de emergencia. Una medida extraordinaria para evitar el colapso del mercado interbancario ante lo que empezaba a perfilarse como una gran crisis crediticia. Pero la realidad sólo ha dado la razón a los más pesimistas entre los pesimistas. El 10 de agosto de 2007 los bancos centrales de la zona euro, Estados Unidos, Japón, Canadá y Australia inyectaban en el sistema financiero 210.000 millones de euros para evitar una contracción crediticia.

En julio de 2008 la Reserva Federal prolongaba al menos hasta el cierre de este ejercicio la apertura de emergencia de la ventanilla de descuento para la banca de inversión. Un mecanismo que permite que las entidades con problemas obtengan capital del banco central, y que se ha flexibilizado para abrir el abanico de activos financieros que se pueden utilizar como colateral. No quiere decir eso que las medidas de hace 12 meses fueran equivocadas, sino que la crisis es mucho más grave de lo que se pensaba. De hecho, uno de los pocos aspectos positivos que destacan los analistas es el compromiso de los bancos centrales con la estabilidad del sistema financiero internacional.

En el camino han quedado muchas víctimas. Empezando por quien dio la voz de alarma. El banco de inversión Bear Stearns fue entregado casi gratis a JPMorgan en Semana Santa para evitar que su quiebra se llevase por delante a las firmas que tenían operaciones con Bear como contrapartida. Y siguiendo por la Bolsa, que tardó en darse cuenta de la gravedad de la crisis. El 10 de agosto el Ibex perdió el 2,59%, y aunque después rebotó, el 16 de agosto se hundió el 3,72%. Al día siguiente la Reserva Federal bajó el tipo de descuento medio punto, anticipando el recorte de tipos de interés que llegaría al mes siguiente.

La acción de los mercados y la reacción de las autoridades ha sido una constante desde entonces: a medida que arreciaban las pérdidas millonarias en la banca de inversión los tipos en EE UU seguían bajando. Ya están en el 2%, y probablemente sigan así por más tiempo. En esta misma línea, a la crisis de las hipotecarias Freddie Mac y Fannie Mae siguió el rescate por parte del Gobierno, y cuando peor estaban las Bolsas la SEC prohibió las ventas a descubierto.

En el camino, el Ibex se ha dejado casi una cuarta parte de su valor. Pero eso, probablemente, sea lo de menos. La crisis del sistema financiero ha disparado los tipos de interés y cerrado el grifo crediticio, creando en un año una crisis económica a gran escala. Hace un año los bancos intervinieron porque, entre otras cosas, el euríbor de 12 meses se había ido a la zona del 4,65%. Actualmente se ha estabilizado en la zona del 5,3%.