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La fiesta corporativa limita la caída semanal al 0,18%

Las operaciones en torno a Iberia y Fenosa permiten al Ibex cerrar casi en tablas Mercados Mercados

Los 12.000 puntos se han convertido en una meta inalcanzable para el Ibex 35. Una semana más, el selectivo fue incapaz de traspasar la ansiada cota pese a contar con poderosos catalizadores empresariales. Es más, la catastrófica sesión del viernes, cuando el índice se hundió un 2,62%, echó por tierra las ganancias semanales que disfrutaba gracias a la escalada que vivió del martes al jueves.

La buena noticia es que, aunque finalizó en 11.569,5 puntos tras perder un 0,18% en los últimos cinco días, logró imponerse a casi todos sus colegas europeos. La única excepción fue el Ftse británico, que se fue a descansar con la hazaña de haber cerrado con una casi inapreciable subida semanal del 0,04%. Entre tanto, el Cac francés retrocedió un 1,44%; el Dax alemán, un 0,63%; y el Euro Stoxx 50, un 1,03%.

El mercado español halló apoyo en el renacimiento de la actividad corporativa de la mano de Unión Fenosa, que pasará a estar bajo el control de Gas Natural tras acordar que comprará a ACS el 45,3% que posee en la eléctrica, y también de Iberia, que el martes dio la campanada al anunciar su fusión con British Airways. Además, la onda expansiva de estas noticias alcanzó a otros valores, como ACS e Iberdrola, y, en general, abonó el terreno para el optimismo.

En cualquier caso, la persistente volatilidad provocó que el Ibex oscilara más de 653 puntos entre el mínimo de 11.323,4 puntos que tocó en la sesión del martes y el máximo de 11.976,8 que marcó el pasado jueves. Decididamente, la inconstancia se ha convertido en el hilo conductor del índice de referencia de la Bolsa española.

La situación, en cualquier caso, no es exclusiva del mercado español. En Wall Street también se suceden noticias de signo contrario que, de forma alternativa, hunden o disparan sus índices, lo que contribuye a sembrar la incertidumbre en el resto de las Bolsas.

El crecimiento económico durante el segundo trimestre en Estados Unidos, conocido el jueves, no estuvo a la altura de las expectativas y dio rienda suelta a las órdenes de venta. Un sentimiento negativo que se agravó el viernes tras conocerse la tasa de paro, que se disparó hasta el 5,7%, el nivel más alto en cuatro años. Ese mismo día, además, se conoció que el índice ISM manufacturero -que mide la actividad del sector- retrocedió en julio hasta los 50 puntos desde los 50,2 previos y se publicó que el gasto en construcción cayó un 0,4%, por encima del descenso del 0,3% esperado por los expertos.

Por si todo esto fuera poco, los resultados empresariales tampoco ayudaron. Con las cuentas del 73% de las compañías del Standard & Poor's 500 encima del tapete bursátil, el beneficio por acción retrocede, de media, un 18%, frente al descenso del 2% que se auguraba en el mes de abril.

Lo positivo es que las previsiones están ya tan disminuidas que el 70,1% de las compañías sorprendió de forma positiva; sólo un 23,1% defraudó; y el 6,8% restante publicó una evolución de los negocios conforme a lo esperado.

Como guinda negativa de la semana, los inversores tuvieron que afrontar el viernes los pésimos resultados de General Motors, que anunció unas históricas pérdidas de 15.500 millones de dólares en el segundo trimestre, cuatro veces superiores a las previstas por el mercado.

Asi, los números rojos semanales se impusieron en el índice Dow Jones (-0,39%), mientras que el Nasdaq y el S&P 500 terminaron al alza por la mínima al anotarse unos avances respectivos del 0,02% y el 0,2%.

Resultados

A partir de la próxima semana, la información sobre resultados corporativos se calmará notablemente en Estados Unidos, puesto que el grueso de las grandes empresas ya ha publicado sus cuentas trimestrales.

La parte negativa es que, una vez confesadas las entidades financieras americanas, les tocará el turno a los europeos, 'lo que introduce una cierta cautela por los posibles sustos', explican los expertos de Bankinter. Sin ir más lejos, Fortis los presentará el lunes y después irán desfilando Munich Re, BNP Paribas (6 de agosto), Allianz, Aegon y Axa (7 de agosto), para dejar paso en la semana siguiente a ING y Crédit Agricole, entre otros.

En España, la fecha límite para que las cotizadas den a conocer sus resultados finaliza el 1 de septiembre, pero la mayoría de las firmas del Ibex optado por saldar con antelación sus obligaciones informativas. Así, los grandes blue chips, como BBVA, Banco Santander y Telefónica, publicaron sus cuentas semestrales, y en todos los casos superaron el trance con sobrada suficiencia. El mercado esperaba con especial inquietud las cuentas de la operadora, después de los negros augurios de Vodafone sobre la economía española. Finalmente, hubo una sorpresa, pero positiva, pues ganó 3.593 millones de euros, por encima de los 3.320 millones esperado. La compañía fue la cuarta del Ibex que más subió en la semana al anotarse un 2,61%.

Perdedores y ganadores

En cualquier caso, las claras ganadoras de la semana en el Ibex 35 fueron Iberia, Unión Fenosa e Iberdrola, todas ellas en el ojo del huracán de los movimientos corporativos y que han experimentado subidas del 18,79%, del 13,28% y del 5,39%, respectivamente.

El mercado ha aplaudido sin tapujos la decisión de la aerolínea de fusionarse con British Airways, al mismo tiempo que ha premiado a la eléctrica participada por ACS, pues la constructora ha anunciado que venderá sus acciones a 18,33 euros. De rebote, la compañía presidida por Ignacio Galán se ha visto favorecida por las órdenes de compra, puesto que el grupo constructor liderado por Florentino Pérez dejó claro que utilizará parte del dinero de la venta para reforzarse en su capital. Hoy por hoy, cuenta con una participación cercana al 13%.

En el otro lado de la balanza, el perdedor en la semana fue Gas Natural (-9,85%), puesto que el mercado no ve con buenos ojos el endeudamiento que deberá afrontar para conseguir el control de Fenosa.

Banco Santander, afectado por la intención de Hugo Chávez de nacionalizar su filial venezolana, finalizó con un descenso semanal del 0,58% tras perder el viernes un 2,35%, una vez descontado el efecto de la entrega de un dividendo de 0,1352 euros por título. La caída del banco fue, por tanto, determinante en el retroceso del Ibex durante la última sesión de la semana, pues le restó 78,8 puntos.

Desde Banco Urquijo, su responsable de análisis técnico, Javier Agrela, explica que, tras los últimos movimientos de la Bolsa, se eleva el riesgo de bajadas durante las próximas sesiones: 'La siguiente referencia importante del Ibex 35 son los mínimos de esta semana de 11.320 puntos, antesala de un nuevo movimiento hacia los mínimos del 15 de julio en los 10.932 puntos'.

La otra crónica. Crudo, renta fija y divisas

Menor presión del petróleo

El precio del petróleo ha repuntado ligeramente esta semana, pero permanece en los niveles más bajos de un mes. Los analistas creen que la recuperación del dólar le ha sido favorable y también la debilidad de la demanda, especialmente la referente a Estados Unidos que es el principal consumidor a nivel mundial. El pasado martes el presidente de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chakib Jelil, hizo unas declaraciones en Yakarta en las que aseguraba que el actual precio del crudo era 'anormal' y aseguró que en un contexto adecuado el barril podría llegar caer más de un 35%. El Brent marcó récord en 147,5 dólares.

Caída histórica en los tipos

La rentabilidad de los bonos europeos, que evoluciona a la inversa que el precio, ha tenido la mayor caída en una década. El activo a 10 años español ha pasado del 4,90% al 4,66%, y el alemán, del 4,60% al 4,34%. Este brusco descenso, que ha devuelto las TIR a los niveles más bajo de un mes, se ha produce después de la caída de ventas minoristas en Alemania, que superó por mucho las previsiones de los analistas. Al mismo tiempo, las expectativas de subidas de tipos en la zona euro se han debilitado. Así, el spread entre el bono alemán, el de referencia en Europa, de 2 y 10 años ha pasado en una semana de 18 a 9 puntos básicos.

El dólar sigue en racha

El viernes el dólar cerró la tercera semana consecutiva al alza frente al euro. Como anécdota, es algo que no ocurría desde el mes de mayo de 2007. Este recorte, que ha llevado la moneda europea desde 1,59 a 1,5, se ha producido en un contexto de debilidad de datos económicos en la zona euro y de menos pesimismo en Estados Unidos. Los analistas, sin embargo, consideran que esta mejora del dólar no está lejos de terminar. 'Los inversores se darán cuenta de que el alza del paro genera dudas sobre la debilidad de la economía. No estoy preparado aún para comprar dólares', dijo un gestor de ABN Amro el viernes a Bloomberg.

Los 'grandes' se imponen

Los blue chips fueron los claros ganadores durante el pasado mes de julio, como revela el hecho de que el Ibex 35 retrocedió un 1,37%, frente al descalabro del 7,54% sufrido por el Ibex Medium Cap y al hundimiento del 11,91% del Small Cap. La mayor parte de los expertos reconoce que aún existen oportunidades entre los valores pequeños y medianos, aunque al mismo tiempo advierten que en una coyuntura como la actual, marcada por la incertidumbre y la crisis económica, las grandes empresas son las que tenderán a comportarse de forma más favorable. Así, el mes pasado se vieron fuertes caídas en los valores de menor tamaño, como Solaria, que perdió un 44,7%, Avánzit (-40,19%), GAM (-31,72%) y Amper (-24,71%). Eso sí, también hubo sitio para las excepciones, como Parquesol, que se anotó un 11,81%, y Ence (5,22%).