Salida a Bolsa

Las cuotas de la CAM pierden fuelle y ceden un 0,68% en su segundo día de cotización

La primera caja en salir a Bolsa no logró sumar posiciones. Tras despedir ayer en tablas la jornada de su debut, la caja cerró a 5,80 euros, un 0,68% por debajo de los 5,84 euros con los que dio el salto al parqué.

A tan sólo unos instantes del cierre del mercado, Caja de Ahorros del Mediterráneo consiguió escapar de los números rojos y cerrar en tablas la jornada de su debut bursátil. Hoy, sin embargo, no disfruta de la misma suerte. La caja, que ha llegado a caer un 1,54% a media sesión, logró recuperarse en parte hasta cerrar con un recorte del 0,68% hasta cambiarse a 5,80 euros en su segundo día de cotización, alejándose así de los 5,84 euros en los que se fijó su precio de colocación.

Valorada en 3.893 millones de euros, la CAM debutó en el parqué a través de una oferta pública de suscripción (OPS) de 50 millones de cuotas participativas (instrumentos financieros similares a las acciones pero sin derechos políticos) con un valor nominal de dos euros cada una. El volumen de la emisión representa un 7,5% de su patrimonio y está dividida en tres tramos. Un 65,5% es el que se ha destinado a los inversores minoritarios, mientras que un 31% es para institucionales y otro 3,5% para los empleados.

De esta manera, y según la nota remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la demanda de cuotas participativas del tramo minorista superó en 2,2 veces la oferta mientras que la del tramo de inversores cualificados lo hizo en 1,3 veces. En el tramo destinado a los empleados se ha realizado una asignación gratuita a los beneficiarios del mismo de 1.707.084 cuotas participativas.

La operación llevada a cabo por la CAM, cuyo coordinador global es Lehman Brothers, cuenta, además, con el interés de otras cajas como Bancaja, Caja Murcia, o Caixa Galicia, que tienen la intención de seguir sus pasos y colocar parte de su capital en Bolsa como un mecanismo para financiar sus proyectos de expansión.

El principal riesgo de la CAM está vinculado a su actividad crediticia y a la exposición al mercado inmobiliario, como queda reflejado a través de la cartera de participadas de la caja en este sector. Su escasa diversificación geográfica también supone un riesgo a tener en cuenta, ya que su evolución futura se podrá ver afectada por la de la economía española.