Cuotas participativas

CAM confía en sus clientes para debutar en Bolsa

Las cuotas han suscitado poco interés entre institucionales

Es un momento histórico, pero que se produce en el ciclo menos oportuno. Se trata de la primera caja española que se atreve a lanzar cuotas participativas, un instrumento similar a las acciones pero sin derecho a voto que fue diseñado en exclusiva para estas entidades. Una experiencia pionera, que esperan secundar otras cajas, como Bancaja, Caixa Galicia o Caja Murcia. Sin embargo, la crisis que arrasa las Bolsas desde hace un año ha deslucido la operación. Por si fuera poco, las cajas se encuentran en el ojo del huracán. Las entidades han sido algunos de los más activos prestamistas a un mercado inmobiliario que ahora mismo vive una profunda crisis.

Esta situación ha provocado que los inversores cualificados manifiesten poco interés por la operación, según fuentes de mercado. A ellos se reserva un 31% de los 50 millones de títulos que la CAM tiene previsto colocar en el mercado, aunque la entidad se ha reservado la posibilidad de recortar esta cifra hasta los 34 millones. 'No es tanto una cuestión de precio como de riesgo, tal y como está el sector inmobiliario. O tiran el precio o no lo coloca', dice un experto. Si esto ocurre, como algunos analistas auguran, los títulos atribuidos al resto de los tramos también se rebajarían. El porcentaje de salida seguiría siendo un 7,5%, pues en las cuotas esta referencia -al contrario que en una OPV clásica- se debe mantener, pudiendo variar el número de acciones.

No se espera es que el tramo institucional quede desierto, algo que provocaría la suspensión de la operación. La CAM ha reconocido que algunas cajas han mostrado su disposición a participar en la operación. 'El hecho de que otras cajas tengan previsto lanzar cuotas a medio plazo hace pensar que van a respaldar a la CAM. Hoy por ti, mañana por mí', comentan expertos.

De momento ha conseguido cubrir con holgura el tramo de particulares (un 65,5%), sobresuscrito en 2,2 veces. La entidad, además, no espera sorpresas negativas. 'Un escenario de revocaciones es muy poco probable', señaló ayer Pablo Mañueco, socio director de AFI, asesor en la operación. Los clientes que hayan solicitado cuotas tienen, no obstante, hasta mañana para revocar sus órdenes de compra.

æpermil;ste es el as que la CAM se guarda en la manga. Confía en que el respaldo de sus clientes asegure el éxito de la operación. 'Desde el principio, se estructuró centrada en el segmento minorista y en el cliente de la CAM, que es muy fiel', explica Mañueco.

Un precio de salida muy cuestionado

Desde el principio el mercado ha criticado que la horquilla fijada para el precio de salida a Bolsa era muy elevada. La CAM estableció un rango entre 5,84 y 7,3 euros, pero la presión de los inversores le ha obligado a recortar el precio máximo hasta los 5,95 euros por cuota. Una cota que, según los expertos, sigue siendo demasiado elevada. 'A este precio, su PER (relación entre el beneficio y la cotización) 2007 es de 9,57, muy por encima de los ratios de la banca mediana y los dos grandes bancos. Nos parece caro por los riesgos y la alta concentración', comentan en Intermoney. Por ello, no descartan que recorte aún más el precio de colocación de las cuotas. La opción de aplazar su estreno está descartada, ya que la entidad ha insistido que debutará en Bolsa en la fecha prevista, el próximo día 23.