Impuestos

La CE propone subir un 18% el precio del tabaco en España para reducir el consumo

La Comisión Europea propuso ayer un aumento del 40% en el gravamen mínimo del impuesto sobre el tabaco. En España, la medida supondría un aumento medio del 18% en el precio de cada cajetilla.

El comisario europeo de Fiscalidad, László Kovács, presentó ayer un proyecto de directiva que eleva el gravamen mínimo de los impuestos especiales del tabaco de 64 a 90 euros por cada 1.000 cigarrillos. La directiva, según los cálculos de la CE, añadirá en España casi 50 céntimos al precio medio de la cajetilla, que ronda ahora los 2,40 euros, uno de los más bajos de Europa.

Kovács calcula que la medida reducirá hasta un 10% la demanda de tabaco (7,7% en España) en un plazo de cinco años, con especial incidencia en las capas más jóvenes de la población. El comisario húngaro también espera que el aumento de la fiscalidad en España, Grecia y los países del Este reduzca el tráfico ilegal de cigarrillos desde los mercados más baratos hacia los más caros.

Las diferencias en la imposición del tabaco alcanzan ahora el 600% y se estima que la importación intracomunitaria de cigarrillos cubre, de media, el 13% de la demanda y, en algunos países, hasta el 20%. Ese trasiego, según la CE, no sólo reduce los ingresos fiscales de los países más estrictos sino que anula también sus políticas sanitarias para combatir el tabaquismo.

La CE recordó ayer que el tabaco sigue siendo la principal causa evitable de mortalidad y que en la UE mueren cada año 650.000 personas a causa de enfermedades relacionadas con ese producto.

Aún así, los incrementos impositivos de un artículo tan popular siempre requieren una larga negociación entre los ministros de Economía y Finanzas de la UE. Kovács intentó ayer allanar el camino ofreciendo un plazo de cinco años (hasta el 1 de enero de 2014) para llegar al nuevo mínimo impositivo. En los países del Este, ese periodo de gracia se prolongaría uno o dos años más.

La Comisión tienta a esos ministros también con un considerable incremento de los ingresos fiscales derivados del tabaco. Bruselas calcula que tras las últimas subidas impositivas, la recaudación aumentó de media un 33% entre 2002-2006. En ese mismo periodo, el consumo descendió un 16%, sobre todo, en los 15 socios más veteranos de la UE.

En los nuevos miembros, en cambio, la demanda sólo ha caído un 1%. Pero desde que ingresaron en la UE en 2004, sus haciendas recaudan un 34% más en impuestos especiales sobre la venta de tabaco.

La nueva directiva cambia también la estructura impositiva del tabaco, que se mantenía más o menos intacta desde hace 30 años. Bruselas propone suprimir la referencia conocida como 'categoría de precio más popular', que sirve de referencia cada 1 de enero para verificar si un país cumple con el mínimo impositivo. El nuevo cálculo se haría en base al precio medio.

La directiva establece que la carga impositiva deberá ser al menos el 63% de ese precio medio de venta, con un suelo infranqueable de 90 euros por 1.000 cigarrillos.

La picadura también sufrirá más castigo fiscal

Todos los tipos de tabaco han experimentado un descenso del consumo en los últimos años, según la CE. Todos, menos el de liar. La picadura, que parecía haber desaparecido como las petacas o los mecheros de yesca, ha recobrado popularidad y sus ventas, que suponen el 8% del mercado, aumentaron un 10% entre 2002 y 2006.

Bruselas cree que una de las razones de ese éxito puede ser la menor carga fiscal que soportan las hebras sueltas del tabaco. 'En algunos casos', explica la CE, 'sus impuestos no son ni la tercera parte que los de una cajetilla'. La CE quiere acabar con esa diferencia y propone que los impuestos del tabaco para liar pasen de 32 euros por kilo a 60 euros en 2014.

Para otros tipos de tabaco la propuesta es más benigna porque su consumo es cada vez más insignificante. Para el de pipa, Bruselas propone 20 euros por kilo. Y para los puros (menos del 1% del mercado) se conforma con 11 euros por kilo. Quizá así la CE resucite su consumo.