Crisis en la primera inmobiliaria

Martinsa protagoniza la mayor suspensión de pagos española

Martinsa Fadesa se convierte en la primera inmobiliaria cotizada española en entrar en concurso. La compañía comunicó su decisión después de una reunión del consejo de administración que se alargó más de cinco horas. El encuentro se convocó después de que la CNMV suspendiera el valor en Bolsa, cuando caía un 24%.

El consejo de administración de Martinsa Fadesa 'ha decidido instar un concurso voluntario de acreedores cuyo objetivo último es garantizar la continuidad de su proyecto empresarial', informó ayer la compañía a las 21.50 horas. La empresa presidida por Fernando Martín se convierte en la primera gran inmobiliaria cotizada en acogerse a esta medida, después de que en los últimos meses numerosas empresas del sector, no cotizadas, hayan tomado el mismo camino. Y protagoniza la mayor suspensión de pagos de una empresa española. Su deuda es de 5.201 millones. Los principales acreedores son La Caixa (1.000 millones), Caja Madrid (1.000 millones) y Popular (400).

'Esta decisión se adopta ante la constatación de las graves dificultades de tesorería que genera la no obtención del crédito de 150 millones de euros que la compañía precisaba para dotarse de liquidez y seguir desarrollando sus proyectos con normalidad', argumentó la empresa en su comunicado. Martinsa Fadesa añadió que tanto el presidente como el resto de consejeros continuarán desempeñando sus funciones.

La convocatoria del consejo se hizo después de que la CNMV suspendiera la cotización de la compañía, poco antes de las 10 de la mañana, cuando caía un 24,74%, quedando el valor de su acción en 7,30 euros.

El viernes, Martinsa Fadesa se desplomó un 34% tras informar que había incumplido uno de los puntos del acuerdo de refinanciación de su deuda por 4.000 millones de euros. El grupo, que salió a cotizar el 17 de diciembre pasado a un precio de 18,4 euros por acción, quedó ayer con un valor de mercado de 680,3 millones.

En particular, la empresa no ha cumplido la obligación contraída con la banca de lograr un préstamo de 150 millones de euros. Según admitió la compañía a la CNMV, el no haberlo conseguido podría provocar el vencimiento de la deuda, lo que acarrearía su entrada en concurso, y había solicitado a la banca un nuevo aplazamiento, hasta el 7 de agosto.

Martinsa Fadesa firmó un acuerdo de refinanciación con 45 bancos el pasado día 7 de mayo. Ese acuerdo contemplaba un vencimiento final de la deuda de 2011 y que la primera fecha de pago de intereses sería en diciembre de este año. Desde marzo, la empresa ya comunicó al mercado que había logrado alcanzar un principio de acuerdo con la banca acreedora, comunicados enviados al regulador que impulsaron entonces la cotización de la inmobiliaria.

El presidente del grupo inmobiliario, Fernando Martín, negoció en 2006 la compra de Fadesa con su propietario y fundador, el empresario gallego Manuel Jove. La operación se valoró en 4.045 millones. El coste de esa adquisición, unido a la crisis inmobiliaria actual y la financiera, han situado a la empresa del ex presidente del Real Madrid en la grave situación de ahora.

Martín posee un 60% del capital de la compañía. El empresario malagueño Antonio Martín, un 15%, y Bancaja, un 5,9%. Ahorro Corporación Financiera tiene el 3,3% y Jesús Ignacio Salazar Bello, presidente de Sos Cuétara, un 2,3%.

El difícil papel del Instituto de Crédito Oficial

'Si llegan los momentos malos no te quejes, resuélvelos', decía Fernando Martín el pasado mes de diciembre, en la presentación de la salida a Bolsa de Martinsa Fadesa. Aunque el presidente del grupo inmobiliario no ha realizado todavía ninguna queja pública, han sido varios los medios que aludiendo a fuentes consultadas en la compañía culpan al Instituto de Crédito Oficial (ICO) de la crisis actual de Martinsa Fadesa. El ICO se habría negado a aportar 150 millones de euros a la compañía, necesarios para cumplir con el plan de financiación acordado con los 45 bancos que accedieron a refinanciar 4.000 millones de euros de deuda. Pero si el ICO, dependiente del Ministerio de Economía, hubiera accedido a entregar esos 150 millones a Martinsa Fadesa (extremo que en todo caso cabe entre sus competencias) ¿qué dirían las numerosas inmobiliarias que se han visto obligadas a entrar en concurso o las que todavía negocian apuradas su elevada deuda? El ministro de Economía, Pedro Solbes, se mostró 'en radical desacuerdo' con la posibilidad de que el Estado respalde a las inmobiliarias el pasado mes de febrero. Solbes se refirió a este tema durante una conferencia en Vitoria, en la que dijo también: '¿Debemos, como algunos piensan, actuar como en los viejos tiempos, con un respaldo del Estado a aquellas empresas que han apostado, yo diría que alguna de una forma más atrevida que otra, por ganar mucho dinero, cuando las cosas van mal? Desde luego, no es mi filosofía', advirtió. Cristóbal Montoro, portavoz del PP en el Congreso, manifestó una posición similar a la de Solbes ayer en un encuentro organizado por CincoDías.

Las grandes del G-14 deben 30.667 millones

El Grupo de Inmobiliarias por la Excelencia, conocido como G-14, que agrupa a 13 inmobiliarias españolas (Reyal, Renta Corporación, Realia, Parquesol, Metrovacesa, Colonial, Martinsa-Fadesa, Restaura, Rayet, Chamartín, Hercesa, Nozar y Vallehermoso), mantiene una deuda muy superior a los cinco billones de las antiguas pesetas. Sólo las cotizadas de este grupo suman una deuda de 30.667 millones, según han informado las empresas en sus resultados del primer trimestre del año.Colonial. La deuda de la inmobiliaria en la que un grupo de bancos es su primer accionista, tras la salida de Luis Portillo, alcanza los 8.973 millones de euros. La compañía trata de vender parte de su participación en la francesa SFL e incluso se plantea la venta de su capital en FCC (donde tiene el 15%).Metrovacesa. La inmobiliaria controlada por la familia Sanahuja tiene una deuda de 7.081 millones de euros. La empresa lleva varios meses tratando de que otro grupo empresarial tome una participación en su capital.Reyal Urbis. La empresa gestionada por la familia Santamaría tiene una deuda de 6.045 millones de euros. Reyal compró Urbis, de Banesto en 2006 por 3.317 millones.Martinsa Fadesa. La compañía presidida por Fernando Martín tiene una deuda de 5.201 millones. Martín negoció la compra de Fadesa en 2006 con Manuel Jove en una operación valorada en 4.045 millones.Realia. La inmobiliaria controlada por Caja Madrid y FCC tiene una deuda de 2.089 millones. La compañía trata de vender parte de su participación en la francesa SIIC de París.Parquesol. La compañía controlada por el grupo San José tiene una deuda de 609 millones de euros. San José compró Parquesol a la familia Fermoselle en 2006 por 917 millones.Renta Corporación. La inmobiliaria tiene una deuda de 669 millones de euros.