Diario de a bordo

Duelo peligroso para las Bolsas

La tendencia bajista refuerza sus argumentos

Hay una anécdota del famoso autor de 'Los Tres Mosqueteros' Alejandro Dumas que es muy conocida. Según parece tuvo sus más y sus menos con un personaje importante galo, que le retó a duelo.

Dumas, que era bastante pícaro, lo que sí tenía muy claro era que el no se iba a jugar la vida así como así, y tras muchas discusiones, convenció a su oponente de que lo mejor era que se lo jugaran a las cartas y que quien perdiera se disparara en la sien y diera por terminada de forma honorable aquella pendencia. Y así lo hicieron con la fatalidad para Dumas de que perdió él la partida. Los acompañantes se dispusieron para el luctuoso e inevitable final, y Dumas con gesto apesadumbrado se fue a otra habitación. Al cabo de unos minutos se escuchó una fuerte detonación que sobresaltó a todos. Pero cual fue su sorpresa cuando al entrar al cuarto a recoger al finado se encontraron a Dumas sentado tan tranquilo, con la pistola aún en la mano. Ante la cara estupefacta de los demás, Dumas, con una sonrisa de oreja a oreja les dijo: '¡Ha sucedido algo inesperado, no saben cuánto lo siento! ¡He fallado el disparo!'. Aquel duelo, aunque no lo pareciera no estaba destinado a tener un final trágico.

En las Bolsas hay muchos descensos que son como este duelo, sin mucha importancia, pero hay otros, unos pocos, que terminan muy mal y forman las tendencias bajistas mayores como la actual. En Wall Street todos los grandes índices han perdido en la semana el 20% que es el límite a partir del cual se habla de tendencia bajista mayor.

No hay más remedio que esperar fuera de mercado y sin tener prisa por entrar

El gráfico de arriba, muestra de manera doble, que este duelo sí estaba condenado a terminar de forma poco deseable, porque su razón de ser es doblemente dañina para las Bolsas y algo muy serio. Por un lado un petróleo que está representado en el gráfico superior totalmente desmelenado y que está haciendo un daño muy serio a las economías. Por otro, el gráfico inferior, que parece el inverso del anterior, pero que es otro bien distinto, el de la banca europea. La crisis de crédito está desintegrando las cotizaciones de los bancos.

En estas condiciones la tendencia bajista sigue y es lo único que nos debe importar. No será un buen momento para entrar en bolsa hasta que la misma cambie, y no será fácil a corto plazo.

Comenta Biderman de Trim Tabs que las capitulaciones están casi siempre acompañadas por fuertes ventas de los inversores particulares de fondos en EEUU. En julio de 2002, cuando se acercaba el suelo de mercado, los particulares sacaron nada menos que 40.000 millones de dólares, algo que no se ha visto ni remotamente en la situación actual por el momento. Tras un desplome brutal del 8% en junio se han visto sólo unas relativamente moderadas ventas. Es evidente que no hay suficiente miedo por extraño que parezca para hablar de capitulación.

En suma que este duelo entre alcistas y bajistas no es como el de Dumas. Los bajistas ganan la partida porque hay factores muy serios tras los descensos. La tendencia bajista sigue, y es lo único que cuenta, no queda más remedio que esperar fuera de mercado y sin ninguna prisa por entrar.