Mercados

Las caídas en el sector financiero llevan la Bolsa a su mínimo anual

El Ibex 35 perdió el viernes otro 1,79%, hasta mínimos de casi dos años, arrastrado por el desplome de los principales bancos.

Nuevo varapalo para el sector financiero español, que en la jornada del viernes volvió a desplomarse en Bolsa tras la rebaja en las recomendaciones llevada a cabo por Goldman Sachs. El temor a que aparezcan más víctimas de la crisis subprime (los rumores apuntan a que Lehman Brothers podría estar atravesando serias dificultades), los máximos históricos del petróleo y las dudas sobre si el BCE contemplaba subir más veces los tipos de interés oficiales han atenazado a los mercados durante toda la semana.

El Ibex se ha dejado en el camino la cota psicológica de los 12.000 puntos -entre el lunes y el viernes ha cedido un 2,68%, hasta los 11.765,90 puntos- y vuelve a convertirse en uno de los índices con peor comportamiento de Europa. Con ello, la Bolsa española encadena la tercera semana consecutiva en números rojos (en este periodo ha mermado su valor en casi un 9,5%) y se instala en los mínimos desde agosto de 2006. En el año, el Ibex pierde un 22,5% y, desde el récord histórico del pasado agosto, ha retrocedido un 26,3%. El balance podía haber sido más desfavorable, ya que el viernes el índice llegó a marcar un mínimo intradía en 11.696,30 puntos.

El Dax alemán bajó en la semana un 2,33%, el Cac francés un 2,98% y el Footsie británico un 2,12%. En EE UU, cuyos mercados han funcionado a medio gas por la festividad del Día de la Independencia el viernes, los descensos fueron más moderados, a excepción de las tecnológicas. El Dow Jones se depreció un 1,44%, el Standard & Poor's un 1,58% y el Nasdaq, un 3,27%.

Los expertos creen que la tendencia es bajista y que las caídas se pueden agudizar. 'El Dow Jones ha cerrado por primera vez con una pérdida superior al 20% desde los máximos, lo que según la convención acaba de certificar que el mercado es bajista', señala Banco Urquijo en un informe. El panorama que dibuja el análisis técnico tampoco es alentador: fulminado el soporte de los 11.900, la siguiente referencia sólida del Ibex 35 se ubica en los 10.700 puntos.

Un respiro de los tipos de interés

'Ha sido una semana muy complicada. Y eso que el BCE ha echado una mano quitando la presión que existía sobre la curva de tipos, que estaba descontando más subidas en los próximos meses', señala Daniel Suárez, de Analistas Financieros Internacionales (AFI).

El presidente del banco central, Jean-Claude Trichet, cumplió con el guión el pasado jueves al anunciar un alza de un cuarto de punto en el precio del dinero, hasta el 4,25%, y al mismo tiempo dio una alegría a los mercados al insinuar que será el último movimiento de este ciclo. Esto permitió que las tensiones en los mercados crediticios se relajaran: el euríbor a un año pasó de cotizar del 5,43% al 5,39%, después de la escalada ininterrumpida que había mantenido en las últimas semanas.

Pero la euforia duró apenas unas horas. El viernes, Goldman Sachs publicaba un demoledor informe sobre las previsiones del sector bancario y se cebaba especialmente en las entidades españolas. En opinión del banco de inversión estadounidense éstas serán las más perjudicadas por la última subida de tipos. Pero también arremetía contra el resto de la banca europea, al asegurar que tendrá que recurrir a nuevas ampliaciones de capital, por un importe total de entre 60.000 y 90.000 millones de euros, si las turbulencias crecen en intensidad.

Otro varapalo para el sector financiero europeo, que saldó la semana con una caída del índice Euro Stoxx bancario del 3,68%. La peor parte se la han llevado los bancos españoles. Bankinter ha sufrido una pérdida acumulada en estos cinco días del 12,11%, la cuarta mayor del índice europeo, y la cotización de Banco Popular ha descendido otro 10,42%. Sólo el viernes el primero se dejó un 6,31% y Popular un 3,92%. La gran banca no se salvó de la quema: Santander retrocedió un 4,3% y BBVA, un 2,93%.

Los valores más castigados en la semana han sido Iberia, con una depreciación de sus acciones del 21,97%, Sacyr Vallehermoso que ha bajado un 15,96% y Abengoa, con una pérdida del 14,19%. En el lado opuesto, Telefónica contribuyó a frenar la caída en picado del Ibex al anotarse una subida del 3,04%. Otro peso pesado del índice, Iberdrola, terminó con una ganancia del 1,89%, mientras que Grifols se apuntó un 0,61%. La compañía de hemoderivados es uno de los tres valores que luce un balance anual positivo, con un avance del 28,34%.

Según los expertos, el panorama puede empeorar aún más y no sólo para el sector bancario. Se espera que la desaceleración económica empiece a salpicar a otros sectores al margen del financiero e inmobiliario, el peligroso combinado dentro del cual se ha gestado la actual crisis.

Beneficios empresariales

'Comienzan a publicarse los resultados del segundo trimestre en EE UU y Europa. Aquí no esperamos buenas noticias. Los márgenes empresariales han mermado por la presión de los costes, afectados por el aumento del precio de las materias primas, y por el encarecimiento del coste de la deuda. Tampoco se prevé una buena evolución de las ventas. Por tanto, tal vez se revisen a la baja las estimaciones para los próximos trimestres', explica Daniel Suárez. Este expertos comenta que, en esta coyuntura, no es recomendable aprovechar los rebotes de las Bolsas para unirse a ellos. 'Aconsejamos cautela y mantenerse al margen de la renta variable en estos momentos'.

La primera cita será el próximo viernes, con la presentación de las cuentas de General Motors, que constituirán un buen termómetro para conocer el impacto de la crisis en el sector automovilístico estadounidense y asiático. Sin embargo, la mayor expectación se encuentra en la semana siguiente, en la que comenzará la publicación de los resultados de los principales bancos. Aquí los temores se centran en la posibilidad de que otro gigante bancario, como ya sucedió con Bear Stearns el pasado marzo, quiebre. 'Este hecho haría pensar a los mercados que volvemos al principio, que lo peor está por llegar y, con ello, se aumentaría el riesgo de un efecto dominó', comenta un operador. En España, el pistoletazo de salida lo dará este mismo jueves Banesto.

La deuda y el dólar se toman un respiro

Los mercados de deuda y el dólar se han tomado en la recta final de la semana un respiro. La comparecencia de Jean-Claude Trichet tras la reunión del consejo del BCE dejó entrever que la autoridad monetaria no tiene intención de volver a subir los tipos de interés, al menos de momento. Trichet explicó que consideran que con el alza de un cuarto de punto del pasado jueves será suficiente para frenar la escalada de la inflación, objetivo prioritario del BCE. En junio, el crecimiento de los precios se disparó un 4%, frente al 2% que está marcado como punto de equilibrio en la zona del euro.

Este mensaje de tranquilidad detuvo en seco las ventas de bonos, cuyas rentabilidades volvieron a tocar en la jornada del miércoles máximos en seis años.

El viernes, el rendimiento de los bonos a diez años, que se mueve en sentido inverso a los precios, bajó hasta el 4,76% (durante la semana había llegado a rebasar el 4,9%). La deuda a dos años también dibujó un camino de vuelta: despidió la semana en el 4,6%, tras haber alcanzado el 4,8%.

Los analistas explican que el nuevo endurecimiento de la política monetaria decretado por el BCE pasó inadvertido en los mercados debido a que ya estaba descontado. Y no es para menos. El banco central lleva meses advirtiendo a los inversores de que su mandato es controlar la inflación, por lo que no iba a dudar en tomar las medidas necesarias para conseguir este objetivo. Más explícito aún fue Trichet hace un mes. El presidente del BCE puso incluso fecha a esta decisión, durante su discurso posterior a la celebración del consejo de junio. 'No excluimos que, después de examinar con cuidado la situación, decidamos subir los tipos en una pequeña proporción', avisó.

De hecho, el repunte de las rentabilidades de los bonos sufrido en el ecuador de la semana se ha debido a las fuertes expectativas de que el número de subidas de tipos iba a ser superior.

El dólar consiguió remontar posiciones frente a la divisa europea, después de haber rozado de nuevo los 1,59 en la jornada del miércoles. Cerró la semana en 1,569 dólares por euro. Aún así, la moneda europea mantiene un saldo a su favor en lo que va de año, con una apreciación respecto al billete verde del 7,54%.