Financiación

El alza del euríbor desempolva las hipotecas a tipo de interés fijo

Caja Navarra lanza un tipo fijo al 5,65%, inferior a la mayoría de ofertas a variable, aunque la demanda sigue siendo muy escasa.

El alza de tipos de interés y el encarecimiento del euríbor que los expertos pronosticaban hace dos años se deja notar ahora con toda su crudeza en las cuotas mensuales de las hipotecas. De nada sirvieron las advertencias de quienes apuntaban, en plena euforia inmobiliaria y abundancia de crédito, que las tornas cambiarían sin remedio en algún momento. Muy pocos se animaron entonces a contratar una hipoteca a un tipo de interés fijo con la que blindar su hipoteca ante futuras subidas de tipos. Y el alza del euríbor ha llegado con una fuerza arrolladora, aupada por la crisis de liquidez en el sistema financiero y desbordando todas las previsiones.

Bancos y cajas reconocen que el perfil de cliente que contrata una hipoteca a interés fijo suele estar en una situación más desahogada que quien se hipoteca a interés variable. A cambio de saber que el precio de su hipoteca no oscilará en el tiempo, paga más cada mes y en menor número de años. Son requisitos que sin duda disuaden a la gran mayoría de los bolsillos de modo que, a pesar de la subida de tipos de interés, la aceptación de las hipotecas a interés fijo sigue siendo muy escasa. Según los últimos datos del INE, sólo el 2,3% de las nuevas hipotecas formalizadas en abril fue a tipo fijo, el mismo porcentaje que en el mismo mes del año anterior.

'La contratación de hipotecas a tipo fijo no se ha visto incrementada de manera significativa ya que la mayor parte de nuestros clientes sigue optando por la modalidad variable', reconocen desde Caixa Galicia. Pero aunque el tipo de interés variable, y el temido euríbor, domina de forma indiscutible las preferencias de los clientes bancarios a la hora de hipotecarse, hay entidades que apuestan en estos tiempos por el tipo fijo. Caja Navarra ha lanzado esta semana una hipoteca a un interés fijo del 5,65%, durante un plazo que puede alcanzar hasta los 40 años, y que, para sorpresa del mercado y contra lo que es habitual en este tipo de producto, resulta incluso más barata que una hipoteca a interés variable. Así, tomado la referencia del euríbor provisional del mes de junio, del 5,361%, la hipoteca fija de Caja Navarra equivaldría a una variable con un diferencial de sólo 0,289 puntos, un precio que difícilmente puede encontrarse en la oferta hipotecaria actual. Tan sólo un puñado de entidades, como Uno-e, Caja Duero o Deutsche Bank, aplican ahora diferenciales inferiores a los 30 puntos básicos sobre el euríbor y en ocasiones con el condicionante de un determinado uso de la tarjeta de crédito o el compromiso de aportaciones anuales a planes de pensiones.

El interés fijo que ofrece Caja Navarra es inferior al de las ofertas que eran hasta hace poco las más competitivas del mercado, como el 5,90% a treinta años de Banesto, el 6,15% al mismo plazo de Ibercaja o el 6,20% de La Caixa o Caja Madrid, también a treinta años de plazo máximo de amortización. La agresividad de la hipoteca de la entidad navarra puede sorprender por su precio, que apenas deja margen para la entidad, pero no tanto por su oportunidad comercial. 'Ahora es más fácil vender un tipo de interés fijo, la gente ya sí se cree que los tipos suben', reconoce el responsable hipotecario de una entidad financiera, que matiza en cualquier caso que el mejor momento para contratar una hipoteca a tipo fijo ya pasó. Habría que haber tenido la sangre fría de firmarlo cuando los tipos de referencia estaban en el mínimo histórico del 2%, una situación que se prolongó desde junio de 2003 hasta diciembre de 2005.

Albert Figueras, director de financiación de particulares de Banco Sabadell, explica que los clientes que más están sufriendo el encarecimiento de sus cuotas mensuales 'son los que formalizaron sus hipotecas en 2003, 2004 y 2005, con un euríbor por debajo del 3% y que ya llevan acumuladas al menos un par de revisiones al alza'. Quien revise su hipoteca de acuerdo con el euríbor de junio -en el máximo histórico del 5,361%- tendrá que pagar 72 euros más cada mes de lo que venía pagando en el último año, tomando como referencia una hipoteca media de 140.000 euros, a un plazo de 25 años y un interés variable del euríbor más un diferencial del 0,70.

En cualquier caso, y aunque el alza de tipos pueda hacer más receptivo al cliente hacia las hipotecas a tipo fijo, ahora son las propias entidades financieras quienes han dejado la ofensiva hipotecaria de años atrás en segundo plano. 'Muchos bancos han tirado la toalla con el tipo fijo. La prioridad es hoy por hoy diseñar el mejor producto de pasivo', reconocen en el sector.

El fin del crédito fácil para bancos y clientes

Más allá de decidir si se contrata una hipoteca a interés fijo o variable, la verdadera dificultad para el cliente está en conseguir la financiación necesaria para comprar una casa. Las entidades bancarias argumentan que la demanda de créditos hipotecarios ha descendido ante el retroceso de la actividad del sector inmobiliario, que ve caer en picado el número de operaciones de compra venta, al tiempo que desciende el precio de las viviendas. Pero la realidad también pasa por el endurecimiento de los requisitos para acceder a una hipoteca y por un mayor control de los riesgos por parte de bancos y cajas.

Conseguir financiación por encima del 80% del valor de tasación lleva ya aparejado de forma inevitable la contratación de un seguro de protección de pagos, por no hablar de los avales correspondientes, en el mejor de los casos. Y todo por la propia dificultad que afrontan los bancos para obtener recursos.

'El encarecimiento de la financiación, tanto en mercados mayoristas como en la captación de recursos de nuestros clientes, hace que sea necesario trasladar diferenciales mayores a las hipotecas, trasladando con más rigor el riesgo de crédito al precio', resumen fuentes de Cajamar.

El aumento de las primas de riesgo del mercado de capitales incide por tanto en la capacidad de los bancos para mantener ofertas competitivas, en un momento en el que la incertidumbre económica paraliza además la toma de decisiones de los consumidores. Así, entidades como ING Direct, que acostumbraba a figurar en la vanguardia de las mejores ofertas hipotecarias por precio, ha elevado recientemente el diferencial sobre el euríbor de sus hipotecas variables del 0,33 de marzo al 0,55 actual.