Automoción

General Motors: del Hummer al miniauto

General Motors, el fabricante de automóviles que popularizó al Hummer, podría vender un miniauto de 1,2 metros de longitud, más pequeño que el menor de la gama comercializada por la compañía y 30 centímetros inferior a cualquier otro vehículo que se comercializa en Estados Unidos, para reconquistar a compradores ahuyentados por el aumento de los precios de los combustibles.

GM podría llevar la versión de producción del Chevrolet Beat a Estados Unidos, según fuentes familiarizadas con el plan. El coche, que normalmente se reservaba para Asia y Latinoamérica, recorre hasta 64 kilómetros por galón (3,78 litros), una eficiencia en el gasto de combustible que en EE UU solo superan los vehículos híbridos.

El posible lanzamiento estadounidense del Beat sería uno de los pasos en la campaña emprendida por GM para reducir su flota y apartar a los vehículos basados en combustibles fósiles. Varias de estas medidas ya se han puesto en marcha, según las fuentes consultadas por Bloomberg. Resignado a un precio del crudo por encima de los 145 dólaes y a unas más estrictas reglas sobre contaminación, el mayor fabricante de automóviles de Estados Unidos, ha reconocido que su respuesta debe ir más allá de la suspensión de operaciones en las plantas donde fabrica grandes camionetas, dijeron los informantes.

"Este es un cambio muy grande para GM'', dijo John Wolkonowicz, analista de Global Insight. "No tienen más remedio. En la historia del sector automovilístico, nunca hubo un cambio tan grande en la demanda del consumidor''.

General Motors que este año cumple un siglo, tiene pocas opciones para reinventarse a sí misma. La compañía informó su mayor pérdida anual en 2007, hasta 38.700 millones de dólares, y no tuvo ningún año rentable en los últimos cuatro. Su cuota del mercado estadounidense ronda el menor nivel desde 1925, y el año pasado se salvó de ser destronada por Toyota como el mayor fabricante de automóviles del mundo por tan solo 3.000 autos.

El actual valor de mercado de la compañía es menor que el de Mattel y la décima parte de su capitalización en 2000. Unas circunstancias que ayer culminaron en un informe de un analista de Merrill Lynch, que aseguró que la quiebra de General Motors "no es imposible si el mercado sigue deteriorándose'".

Los títulos de General Motoros se desplomaron un 15% ayer en Wall Street después de que Merrill bajara su recomendación a "infraponderar" desde "comprar".

Además del Beat, la compañía está sopesando una lista de opciones para reenfocar su producción de automóviles en la eficiencia del combustible en vez de hacerlo en el desempeño. Entre ellas, el lanzamiento en Estados Unidos de una pequeña camioneta de reparto popular en Latinoamérica y una expansión del número de versiones del auto eléctrico de enchufe Volt.