Vigilancia

La CNMV crea un decálogo de actos sospechosos de abuso de mercado

La CNMV ha dado un paso adelante para reforzar la integridad del mercado español y ha definido los criterios por los que una entidad debe reconocer una operación como sospechosa.

Las entidades financieras van a tener un marco definido para detectar sin excusas una operación sospechosa a los ojos de la autoridad del mercado. La CNMV ha hecho público un borrador en el que detalla los criterios por los que las entidades deberán comunicar tales movimientos sospechosos y con el que pretende reforzar la integridad del mercado de valores que, según reconoce, 'se ha convertido en uno de los indicadores clave entre los mercados más desarrollados que compiten entre sí por atraer emisores y participantes'.

El borrador es el resultado de la puesta en marcha de la Iniciativa Contra el Abuso de Mercado (ICAM), lanzada por la CNMV en 2006, y está listo para ser comentado por las entidades hasta el 15 de julio. El texto insiste en la obligación de comunicar a la CNMV las operaciones sospechosas y en la importancia de concienciar sobre este deber a los departamentos y empleados más directamente vinculados a las áreas de valores o de tesorería. Y destaca también la necesidad de crear una unidad, al margen de las áreas de negocio de la entidad, desde la que se decida de manera independiente si se comunican o no a la CNMV las sospechas respecto a una determinada operación. Lo demás entra en el terreno del sentido común de lo que se considera uso de información privilegiada o manipulación del mercado.

Una concentración inusual de transacciones en un valor concreto, una repetición no habitual de una transacción entre un pequeño número de clientes en un periodo de tiempo o una negociación poco frecuente en las acciones de una empresa antes de la publicación de información relevante son algunos de los criterios para calificar de sospechosa una operación, según el borrador de la CNMV. Prestar atención al perfil del inversor es otro de los puntos de partida para detectar movimientos extraños. Por ejemplo, el hecho de que un cliente que hasta ese momento había invertido exclusivamente en fondos, o en carteras diversificadas, liquide de pronto sus posiciones y adquiera un valor determinado. O el caso de un cliente que habitualmente mantiene sus inversiones durante largos periodos de tiempo y realiza la compra de un determinado valor pocos días antes de una noticia relevante, para venderla inmediatamente después.

La CNMV ha elaborado un formulario con el que garantizar la confidencialidad, seguridad y rapidez de la comunicación de una operación de mercado sospechosa. Y tiene previsto habilitar un canal exclusivo para el envío de este tipo de operaciones.